¿Jugo de Naranja?

Hands writing on old typewriter over wooden table background

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernández

México versus Holanda dentro de cualquier cancha de futbol es siempre de llamar la atención, sobre todo cuando desde el año del 74 en un Mundial de gigantes verificado dentro y fuera del muro de la ignominia de Alemania, se escribió el mote de guerra de la Naranja Mecánica, que manejada desde la banca por un estratega que cambio al mundo del futbol, Rinus Michels, sorprendió gratamente al entorno del cuero y sus derivados con el esfuerzo en cada rincón del terreno de juego de cada uno de sus jugadores, no guardando nadie una posición fija, acabándose la era de los extremos geniales, que no pasaban de la media cancha.
Hoy contendiendo la mejor selección que ha tenido el balompié azteca rentado, la Sub 17, ante los holandeses, hay muchas revanchas que se pueden gestar en la acción de un partido, sobre todo evocando aquel clavado nada artístico del rey del trampolín de medio metro, Arjen Robben, que al sentir la presencia de Rafael Márquez en el área penal azteca, simplemente se dejo caer impresionando a aquel arbitro lelo Pedro Proenka nacido en Portugal, marcando un penal al millón por ciento dudoso, y así Holanda que había empatado el partido a uno a tres minutos del final, remato a los mexicanos a la mala, esperando que en sus memorias que solo la leerán su respetable familia, Robben (suena a robo) diga la verdad de aquel clavado que dejo crucificado al Seleccionado Mexicano en Brasil 2014.
Y desde ahí ha crecido la animadversión deportiva, en un terreno de juego enfrentando a Holanda por parte de México en cualquier Copa del Mundo, por eso el duelo de los jóvenes aztecas tratando de exprimir la naranja de jugo crece en interés y emoción, a verificarse hoy a las 13:30 horas de nuestro país, no importando que de salir adelante los mexicanos del Chima Ruíz los estén esperando una de esas dos Selecciones colosales, la de Brasil o Francia, los primeros enunciados eliminando a Italia en juego apretado, mientras que los galos con sus venados de matiz negros, dentro de un seleccionado que no le duele nada, aplasto a la supuesta furia española seis tantos por uno.
El seleccionado mexicano toda una potencia con dos copas del mundo ganadas en la bendita edad de los 17 años, tiene mucho que defender, y nunca agachar la cabeza, contemplando el firmamento fijamente.

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