Perdona (última parte)

Una mejor manera de vivir
por Tere Gómez Torres

Si lo ves desde esta óptica, deberías agradecerle a esa “mala persona” porque te permitió pagar una deuda que tenías que pagar tarde o temprano. Deberías llamarle y darle las gracias porque te libró de esa deuda, te libró de un sufrimiento posterior y te permite que ahora sigas adelante con un saldo en ceros, ya no hay saldo negativo en esa deuda, ya está pagada.
Pero cuidado, porque al vengarte de lo que te ha hecho esa “mala persona”, que ahora sabes que no es así, sino que simplemente fue enviada por la vida para cobrarte algo que debías, recuperas tu deuda, y no sólo eso, le quitas a esa persona una deuda que tenía con la vida, y ahora serás tú quien haya liberado a esta persona de su deuda. Esto se vuelve un círculo vicioso de venganza de ti hacia esa persona y de esa persona hacia ti.
Perdona a quien te haya hecho daño, no importa lo que haya hecho, escribe en un papel todo lo que sientes y quema ese papel, tíralo por el desagüe, o arroja las cenizas al viento y así como se van las cenizas, permite que el resentimiento se vaya.
Es verdad que a veces estás tan dolido que este ejercicio no es suficiente, pero si después de hacerlo te vuelve a asaltar ese resentimiento, recuérdalo, revive el ejercicio y agradece a la vida por haber enviado a esa persona a cobrarte.
Inténtalo, lo único que puedes perder es ese resentimiento que no te deja seguir adelante, y si lo pierdes habrás ganado mucho más.
Tu Mundo es como tú eres. Obsérvate y compruébalo y cuando lo aceptes…busca el cambio.

 

 

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