Comida rápida, un ‘mar de sal’

Laura Sánchez
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Consumir sal en exceso es una de las causas principales de padecer hipertensión arterial, cuyo porcentaje se eleva a casi 23 millones de mexicanos que padecen está enfermedad, lo cual hace que las arterias pierdan elasticidad, causantes al ingerir gran cantidad de comida rápida diariamente.
“Es perjudicial dejar de consumir sal, ya que es un requerimiento que el cuerpo requiere, pero a ligero consumo”, dijo el nutriólogo Enrique Pliego.
La comida rápida ha ganado terreno al paso de los años ante la comida saludable, lo que es cada vez peor ya que contiene mucha más sal, azúcar y calorías, por consiguiente muchas personas desde niños padecen sobrepeso y obesidad, ya que es más “barata una empanada o hamburguesa”.
El sodio es un mineral importante en nuestra salud, aunque en exceso puede traer consecuencias negativas, como problemas cardiovasculares, cálculos renales e incluso osteoporosis, la ingesta recomendada de sodio es de una cucharada pequeña por día.
No toda la sal es mala, ya que existe la sal de mar, la cual a causa de su sabor un poco más intenso, nos permite emplear menos cantidad, así como la sal del himalaya, que contiene propiedades nutricionales y terapéuticas; y la sal de mina contiene alto contenido en yodo y no de sodio, propiedad que ayuda a la salud del organismo.
Entre los alimentos altos en sal están el pan, ya que una sola pieza aporta hasta 670 miligramos de sodio; comida rápida, es adictiva pues provoca un efecto placentero del cual se le agrega grasas saturadas y alto nivel de sodio, tan sólo unas papas fritas aportan 857 miligramos.