Estatuas de Piedra

Tomás Setién Fernández

Nuevo modelo de estatuas confeccionadas por el equipo de los Tiburones nuevamente más negros que la noche, del Veracruz, que al posar como figurines de piedra. ni las manos, y menos las extremidades inferiores metieron., dentro del paseo con norte al calce del equipo del América, siendo aplastados por los capitalinos cinco goles por cero.
Demolidos, cuando ya adelantó la propia Liga MX una posible desafiliación del equipo porteño, por no cumplir ni medianamente con algunos de los mandamientos supremos. para seguir llevando el equipo directivas lelas, y aparte goleados por la furia azulcrema, luego del aumento de precios en la taquilla, volviendo a quedar pésimamente con su afición, que para no variar retornando a ser engañada vilmente casi llenó las tribunas del legendario Estadio Luis Pirata De La Fuente y Hoyos, mejor a invertir su dinero en bolsas de pan, que contemplar las miserias del equipo amado.
América entre la espada y la pared, luego de haber sucumbido ante Santos en la cancha del estadio Azteca la semana pasada, mostró furia goleadora, y como hasta Sebastián Jurado se equivoco en varios de los goles recibidos, la paliza llego en menos que se los cuento, terminando por admirar las estatuas de piedras, cortesía del equipo del Veracruz, elementos como ese Henry Martin, que anotando en tres ocasiones hasta las autografió con letras colosales, pidiendo a gritos mas partidos como titular el joven yucateco bajo el signo de Escorpión, apareciendo también en el fuego cruzado Bruno Váldez y Nicolás Castillo.
Respiro para Miguel Herrera, y realidad absoluta para Enrique López Zarza, el primero amarrando su calificación, luego de la amenaza de su patrón televisivo, y el segundo viviendo una terrible y decepcionante realidad.
Y si los jugadores del Veracruz posaron de manera miserable ante Tigres de la U.de Nuevo León, como émulos de las estatuas de sal, ahora fue terrible, porque supuestamente jugando con el corazón por delante, no pasaron de ser simples monigotes de piedra, sin movimiento alguno, acercándose poco a poco, o mucho a mucho el destino final, de un equipo demolido por su propia directiva.
Las estatuas no siempre son dignas de admirarse, y la que creo el Veracruz, le faltaron brazos, piernas, y lo principal, el corazón.

 

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