La declaración de Vargas

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Orizaba

Lo dicho por Javier el Gato Vargas, un tipo que en su época de jugador activo defendiendo el marco del A-tlas, nunca habló de más, y después del saludo de los buenos días, procedía a callar súbitamente, más ya colocó en entredicho el profesionalismo del futbol mexicano desde aquella época de Juegos Olímpicos del 68, cuando el portero confesó que en los juegos ante los seleccionados de Bulgaria y Japón, no movieron ni una pestaña, entregando mansamente y vergonzosamente ambos partidos a la competencia, por el hecho de promesas incumplidas por la propia FMF, tras el triunfo ante el seleccionado de España un juego verificado en la cancha del Estadio Cuauhtémoc de Puebla.
Y no solo Vargas se amarró una piedra en el cuello, y se lanzo al abismo con lo expresado, sino que se llevó en las espuelas a los que lo acompañaron en ese par de cotejos, que de ser cierto, lo dicho por el ex arquero del Atlas, se convirtieron en los partidos mas miserables y poco recordables dentro de la historia del futbol mexicano profesional.
Elementos como Juan Manuel Alejandrez, Sánchez Galindo, Héctor Sanabria y Mario Pérez el Pichojos formando la línea defensiva, mientras que Luis Regueiro y Luis Estrada estuvieron en la línea media, y adelante tuvieron acción el Fraile Basaguren, Cesareo Victorino, Vicente Pereda y Albino Morales que fueron los que comenzaron la supuesta farsa ante el seleccionado de Japón aquel 24 de octubre de 1968 han puesto en duda carreras que fueron brillantes y hasta ejemplares en el futbol mexicano profesional.
Hay secretos que merecen ser guardados para siempre, Señor Vargas, o despepitarlos a tiempo.