Plaza Sésamo, medio siglo de peluche

Redacción

Aunque en México, la penetración de un programa como Sesame Street o Plaza Sésamo, como se adaptó, llegó años después de su creación, aún se recuerda como un programa promotor de la educación a través de la diversión.

En edades tempranas, el programa resultó ser efectivo para las primeras letras y números en los tiempos en que el programa educativo del país, aún carecía de preescolar y el kínder no era parte de la educación básica de los mexicanos.

Plaza Sésamo comenzó a transmitirse en canales de Televisa en 1972, tres años después de su creación en Estados Unidos.

Aunque no tenía a las figuras que hoy encabezan el programa, ni los procesos creativos, técnicos y pedagógicos, rápidamente se volvió en una referencia educativa.

Hace 50 años, Estados Unidos vivía una revolución en muchos sentidos, sonaban ecos del racismo más rancio en el centro y las libertades hacían ruido de costa a costa, la televisión maduraba, pero no tanto como para permitirse un programa que mezclaba a marionetas con actores y dibujos animados.

Su primera emisión en Estados Unidos fue el 10 de Noviembre de 1969 por la cadena National Educational Television (NET), teniendo un total de 4 mil 378 episodios durante 37 temporadas, convirtiéndolo en el programa para niños más duradero en la historia de la televisión.

La serie inicialmente se grabó en Kaufman Astoria Studios, estudio de cine histórico en la ciudad de Nueva York, muy cerca al Museo de la Imagen en Movimiento.

Los creadores de “Plaza Sésamo” Joan Ganz Cooney y Lloyd Morrisett, trabajaron con el psicólogo de desarrollo de la Universidad de Harvard, Gerald Lesser para crear el enfoque de aprendizaje único del programa que ahora llega a 120 millones de niños. El famoso titiritero Jim Henson se encargó de las criaturas peludas.

Así, desfilaron dando orientación Kermit, la rana, (que en Latinoamérica se hizo famosa como René), un montó de monstruos simpáticos como Grover (Archibaldo), Cookie Monster (Lucas Comegalletas), Herry (Greñaldo), Elmo, Oscar el Gruñón y Count von Count (El Conde Contar, pero también los entrañables Bert y Ernie (Beto y Enrique) y dos o tres Abelardos, entre aves gigantes y dragones, sin olvidar en las versiones mexicanas al perico Paco, que adoraba las sardinas con miel y su evolución Pancho, un tipo de monstruo azul que acompañaba a Lola, una niña monstruo que endulzaba las emisiones.

Cada uno de los títeres fue creado para representar una etapa o elemento específico de la niñez temprana, y los guiones escritos para que los personajes reflejen el desarrollo de un niño de determinada edad. Esto ayuda al programa a cubrir no solamente los objetivos de aprendizaje, sino también las preocupaciones, miedos e intereses de niños y niñas de diferentes edades.

El programa fue diseñado por especialistas en educación y psicólogos infantiles con una meta: ayudar a los estudiantes de escasos recursos y pertenecientes a minorías, de entre 2 y 5 años de edad, a superar algunas de las deficiencias que podrían tener al entrar a la primaría, pues desde hacía mucho los sociólogos habían detectado que los niños blancos y de las clases sociales más altas solían llegar mejor preparados.

Es un programa activamente multicultural e intenta incluir roles y personajes de todo tipo, incluyendo discapacitados, jóvenes , adultos y personas de diversas razas

Mientras en Estados Unidos sus invitados llegaban la talla de personajes como Muhammad Alí, Michael Jackson, Julie Andrews e incluso un secretario general de la ONU como Kofi Annan o políticos de nivel federal, en México en la primera etapa se restringieron a un cuadro de actores, entre los cuales se incluía a Jorge Arvizu, Rocío Banquells, Mauricio Herrera Jaime Garza y Beatriz Aguirre, pero posteriormente hubo una estela de invitados, casi todos personajes promovidos por Televisa.

En México el programa adaptó la calle de la versión estadounidense a una vecindad que se acoplaba mejor al contexto mexicano. Después de más de 40 años, el programa se sigue transmitiendo con gran éxito por el mismo canal, pues desde sus inicios se ha transmitido por Canal 5 de Televisa.

Plaza Sésamo tiene más de 30 versiones en diversos países, las primeras versiones fueron en 1972 en México y Brasil.

A nivel global, el programa se ha convertido en Sesame y se ha convertido en el primer programa infantil en tener personas con síndrome de Down. Ha tenido títeres con VIH, en adopción, niños invitados en sillas de ruedas, además de lidiar con temas como padres que están en prisión, las personas sin hogar, los derechos de la mujer, las familias militares e incluso niñas que cantan sobre amar su cabello.

En la ciudad de Los Ángeles, California, el 2 de agosto fue declarado el Día de Plaza Sésamo por el alcalde Eric Garcetti, resaltando los valores del programa como amistad, compasión y respeto a las diferencias que ha inculcado durante generaciones, enriquecido los corazones y mentes de los niños.

Plaza Sésamo será el primer programa de televisión en recibir el prestigioso Premio de Honor del Centro John F. Kennedy para las artes escénicas por “haber transformado el panorama cultural de los Estados Unidos”, según dijo la organización al anunciar sus nominados para 2019.

Han sido 50 años de una larga historia educativa de Plaza Sésamo, donde la televisión tiene un éxito fuera de la clásica diversión con estrellas.