Carta Blanca, la leyenda continúa


Mary Chuy Rodríguez
El Mundo de Orizaba

Leyenda viviente es el equipo de basquetbol femenil Carta Blanca, aquel fundado en los años 50 por el profesor Humberto Gutiérrez Zamora, y que se llenó de gloria a nivel nacional e internacional. Hoy, a pesar del tiempo, su amor por este deporte sigue más vivo.
El tiempo se ha encargado de pintarles el cabello de nieve, sus rostros y manos muestran arrugas de experiencia que han ganado, su andar es más lento, pero cuando se trata de jugar basquetbol, la emoción es como el primer día.
El Carta Blanca femenil es un ícono que marcó una generación dorada dentro del deporte ráfaga de la región, teniendo la oportunidad de representar a México en giras por Centro y Norteamérica, además de diversos viajes por todo el país.
El profesor Humberto Gutiérrez, impulsado por su amor al baloncesto se encargó de hacer visorías en Orizaba, Río Blanco, Ciudad Mendoza y Córdoba, reuniendo a un selecto equipo. Aunque fundado en 1952, esa primera formación duró poco, y fue en 1959 cuando volvieron a juntarse para después ganar un sinfín de títulos desde la categoría Juvenil hasta Primera Fuerza, resaltando el haber derrotado a las propias Adelitas de Chihuahua.
Tras fallecer el profesor Gutiérrez Zamora, el equipo sufrió un poco pero jamás ha dejado de estar activo. Desde el 2003, apoyado por el maestro Luis Herrera, año con año están presentes en los Juegos del Inapam (Instituto Nacional Para el Adulto Mayor), donde en varias ocasiones también han sido las reinas.
Para este 2019, las veteranas de 82, 77 y 75 años, tienen en su palmarés 15 juegos nacionales del Inapam y 3 campeonatos. Adela Ochoa, Antonia Villegas, Irma Arey, Araceli Rodríguez y Guadalupe Morales, son fundadoras del primer equipo, el cual con los años se ha reforzado para preservar la tradición.
Carencias, falta de apoyos, de lugar digno dónde entrenar y hasta costear de su bolsa viajes y uniformes, es lo que ha sufrido este grupo de jugadoras que sigue manteniendo el espíritu competitivo.
Aunque ya no son las mismas desde hace 30, 40 o 50 años, no parecen dispuestas a dejar la camiseta de Carta Blanca.
Ya vislumbran el “relevo generacional”, las nuevas basquetbolistas de ’apenas’ 60 años poco a poco van tomando las riendas. Como sea, nada parece detenerlas, ansiosas por botar el balón.