‘Los sigue‘ SAT hasta la tumba

Carmen Lara
Cortesía

Cuando una persona fallece, su Registro Federal de Contribuyentes (RFC) aún sigue vigente, pues el Servicio de Administración Tributaria (SAT) continúa realizando el cobro de adeudos.
Y es que una vez dado de alta ya no es posible efectuar la baja del registro, sólo se puede dar aviso de aumento de actividades o suspensión, dependiendo del régimen, sin embargo, la cédula permanece vigente.
Si el SAT encuentra que la persona fallecida tiene un adeudo fiscal, incluso después de muerta no se podrá cancelar el RFC, pues a éste solo se le pueden hacer modificaciones sobre si están activos o inactivos.
“Cuando la persona que contribuye muere, se tiene que hacer una cancelación para que todas las obligaciones de pagos que tenga no sigan corriendo, en caso de que no sea así, alguien tendrá que responder por esos adeudos no saldados y es ahí cuando comienzan los problemas, porque mucha gente no se informa bien una vez que se da de alta ante el SAT”, mencionó el contador Isaac Cosme Nava.
Refirió que en los casos donde el contribuyente deja una herencia y tiene adeudos, esa herencia termina siendo ocupada para liquidar dichos adeudos, debido a que el SAT no cancela las contribuciones fiscales pendientes que tengan después de muertos.
Señaló que mientras las deudas no sean liquidadas y se realice el procedimiento correspondiente, no se podrá cancelar el RFC, por lo cual exhorta a todas las personas que son contribuyentes a informarse adecuadamente para evitar este tipo de problemas y sobre todo dejar finanzas sanas y que las personas que reciban herencia puedan hacer uso de ellas.