La lucha de los jubilados del Soaicc

El Soaicc (Sindicato de Obreros y Artesanos de la Industria Cervecera y Complementarias), es un sindicato antiguo. Fundado con el objeto de “representar” a los trabajadores obreros de una empresa que viene de finales del siglo XIX.
En los años sesenta, el Soaicc organizó su gremio de tal manera que pudo obtener estabilidad en el trabajo de los obreros. Sus sesiones sindicales las realizó durante muchos años, los martes, en el edificio del llamado “Teatro Cinema Orizaba”, donde, en la planta baja, también se encontraba la imprenta del sindicato, misma que editaba el periódico semanario “El Noticiero de Orizaba”.
La imprenta tenía varias máquinas tipográficas que debieron costar mucho dinero a los trabajadores cerveceros, ¿dónde están esas máquinas?,¿a quién se le quedaron los dividendos por su venta?
El restaurante y las dulcerías, también fueron y son patrimonio de los exobreros, hoy jubilados. Así como las rentas de los salones de fiesta, los 4 autobuses (grises) de su propiedad, que se usaban en los sepelios, y el edificio del Irbao (hoy en comodato).
Durante mucho tiempo (unos 30 años), el sindicato fue dominado con mano dura por el líder autoritario, Daniel Sierra Rivera. Este personaje controló la dirección sindical congratulándose con la empresa. En ese tiempo la dirigía Manuel S. Campos. Durante los primeros 30 años de su fundación, el Soaicc (afiliado en sus orígenes a la CROC rival, en décadas pasadas a la CROM, ambas sucursales del PRI), adquirió propiedades, entre ellas el gran edificio del sindicato (frente al asta bandera).
Desde luego esto fue gracias a las cuotas sindicales (descuentos obligatorios a la nómina) que la empresa, a petición del sindicato, dirigido por Sierra Rivera, semana a semana les hacía a los 4,500 trabajadores, para luego entregarlas al comité sindical (formado por 11 personas). En 1987, los obreros derrumban la tiranía de Sierra Rivera.
De los años noventa a nuestros días el sindicato NO se ha hecho, según fuentes consultadas, de ninguna propiedad, como aquellos, exobreros, hoy jubilados, dueños de todos los bienes inmobiliarios. El Sindicato nunca ha rendido cuentas y ahora quiere vender los bienes, sin autorización expresa de los jubilados y pensionados, sus viudas o, en su caso, hijos y nietos.
Con sus recursos, los trabajadores compraron los terrenos e hicieron el edificio de varios pisos conocido como Soaicc. Ahí tuvieron y tienen sus oficinas sindicales. El edificio y todos los bienes en litigio, según actuarios, tienen un valor de más de 650 millones de pesos. El edificio NO puede ser vendido de forma unilateral y, en caso de hacerse, tienen que tomar en cuenta a los descendientes directos de los trabajadores antiguos, a los fundadores.
Una y otra vez, los comités sindicales “actuales” han intentado vender y hacer negocios a espaldas de los antiguos obreros, o en su caso, de sus viudas, hijos, nietos, bisnietos. Este patrimonio que es, de los antiguos obreros, (su fondo de ahorro), permitió comprar el terreno y construir el inmueble. ¿Cuánto le tocará, proporcionalmente en dinero, a cada trabajador jubilado por el Soaicc? Tal parece que los actuales “representantes sindicales” quieren quedarse con lo que NO es suyo.
Si se vendiera el edificio, los beneficiarios directos serían, en primer lugar, los descendientes de aquellos trabajadores antiguos (históricos), muchos de ellos laboraron más de 30 años, saliendo jubilados siendo ancianos, enfermos, sordos por los ruidos de las correderas metálicas o que perdieron un ojo por las astillas del vidrio de las botellas que explotaban por la presión, o una mano o sus dedos en los engranes; conocí muchos en estas condiciones. Tenemos en el escritorio, fotografías, recibos, credenciales, periódicos y testimonios de los extrabajadores de la Cervecería. Valiosas pruebas para apoyar su justa lucha y fundar el “Museo Obrero de Orizaba”.
Los jóvenes deben conocer el esfuerzo de estos hombres en la formación económica del municipio. Esto es lo que NO quieren sepan, la burguesía que controla el Ayuntamiento. Contra ello hay que luchar los hombres y mujeres de pensamiento libertario. Si se vende el edificio y sus muebles de oficina, máquinas, equipos, etcétera, tendrán que ser, los jubilados, los primeros en recibir la parte que en justicia les corresponde.
Conociendo como operan las instituciones laborales en Veracruz, los exobreros y sus familias, vigilan cualquier trampa o “chicanada”, que pueda realizarse. Ahora son los hijos de los exobreros, muchos abogados, contadores, administradores, economistas, los que asesoran y apoyan el movimiento.
Nos hemos reunido en varias ocasiones con grupos de ellos y sus familias para conversar y videograbar sus testimonios (porque son la historia viva, la historia real, el testimonio social), que debería estar presente en un “Museo Obrero” que no existe en el “Pueblo Mágico”. Los cronistas oficiales al servicio de los ayuntamientos, se han olvidado de las luchas obreras en la región y, agachan la cabeza, ante la estatua del dictador y asesino Porfirio Díaz que ordenó “matar en caliente” a los obreros de Río Blanco.
Los extrabajadores tienen documentos, testimonios, periódicos que los acreditan como miembros fundadores del Sindicato y de sus aportaciones económicas realizadas año tras año para la compra del terreno y la construcción del edificio sindical, el Soaicc. Hay demandas judiciales para recuperar lo que es de ellos.
Los vecinos de Orizaba y la región tienen derecho a estar informados y pendientes, para apoyar a estos ancianos exobreros y sus familias de la entonces Cervecería Moctezuma. Ahora que en México tenemos un presidente de la República de izquierda, en Veracruz un gobernador de izquierda y diputados federales y locales también de izquierda, es momento de apoyar, políticamente, a que se resuelva ante los tribunales laborales federales, las demandas de los obreros jubilados.
En su caso hay que recurrir al Presidente de México, Lic. López Obrador, cuyo lema “Primero los pobres”, es símbolo de compromiso a la lucha de los jubilados y pensionados del Soaicc. La reforma laboral aprobada recientemente, exige a los sindicatos a que trasparenten el uso y manejo de los recursos económicos y patrimoniales que administran.
Todos los integrantes de los comités sindicales, deberán elegirse de forma democrática, es decir con voto directo, secreto (en urnas), y tienen derecho a tener representantes de planillas en cualquier proceso de elección interna sindical. Con esta reforma aprobada y vigente, los sindicatos, podrán cambiar sus dirigentes sin violencia ni amenazas de perder el empleo. En eso consiste la “IV Transformación Nacional” (en materia laboral), que impulsa, el gobierno de la República…
En otros temas de la ciudad… Gracias a los lectores que escriben, les gustaron los artículos sobre los “Cerritos” y, “Ecología sí, estadio de futbol NO”, eso significa que no todos pensamos como la “autoridad” municipal quisiera, me piden se vuelvan a publicar…
Otra vez la petición de los vecinos del barrio de San Antonio, para que los cinco regidores, la síndico y el presidente municipal se bajen los altos sueldos que ganan. Me escriben: “El Ayuntamiento de Orizaba se queja de que le recortaran presupuesto federal para obras, pero no son los que toman una decisión y se bajan los sueldos de 50 mil pesos mensuales que ganan desde hace casi dos años, para compensar los posibles desbalances. Siete personas le cuestan a Orizaba, medio millón de pesos al mes, esto no es justo. Deben ganar sólo 20 mil pesos mensuales”…
Tienen razón los ciudadanos de Orizaba, al cuestionar a los “servidores municipales” que están en cabildo, que ganan sueldos de ricos. ¿De qué sirve tener regidores de oposición en cabildo, que cuestan mucho dinero?, si no hacen contrapeso, si agachan la cabeza ante las imposiciones del alcalde…
Hay cosas que el Ayuntamiento debe aclarar, entre ellas el asunto de la compra de computadoras personales (laptop), para repartir entre el personal de confianza. Fue un gasto de un millón y medio de pesos, que NO autorizó el cabildo, y según el Orfis no se ha aclarado nada (no hay acta de cabildo, ni recibos)…
Otro asunto es, el “Paseo Colón”, cuatro calles que costaron 23 millones de pesos ¡Carísimas! También la cuestión de los dos embargos al ex “Toreo”, presuntamente comprado en 60 millones, por el Ayuntamiento a un particular. La deuda municipal que NO se paga y es de más de 50 millones de pesos, nos cuesta mensual por pago de intereses 1 millón 300 mil pesos, según el Orfis 2019. Estos asuntos deben ser atendidos por los regidores, para darles claridad ante los ciudadanos, que exigen cuentas claras, al Ayuntamiento de Orizaba…
¡Saludos atentos lectores de Diario El Mundo!

*Politólogo (UNAM; BUAP). Catedrático. Investigador Universitario.
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