Lechero, un oficio que se extingue

Laura Sánchez
Cortesía

Muchas personas que habían trabajado toda su vida en un oficio, han tenido que radicar en otro tipo de empleo, o adaptarse a nuevos proyectos sociales, para así poder mantener con un ingreso económico a sus hogares.
A través de los años, algunos oficios han sido olvidados por las nuevas generaciones, aunque algunos luchan por prevalecer, ya no se tiene el mismo interés, ante la llegada de la tecnología y las nuevas industrias.
“Yo era lechero de oficio, por muchos años vendía este producto natural, pero la verdad ya nadie toma leche recién salida de la vaca, ya todo es leche de caja, aún tengo una vaquita pero pues sólo para gente que me pide natas o leche, pero ya no es como antes”, dijo Ramón Sánchez Domínguez.
Recordó que se levantaba a las cinco de la mañana a ordeñar a sus tres vacas, para salir ofrecer su producto a la 6:00 horas en diversos hogares del centro de Orizaba.
“Poco a poco y a través de los años se me ha ido perdiendo la clientela, antes no se vendía tanta leche en caja y menos a tan bajo costo como lo es ahora”, dijo.
“Me afectó porque tuve que vender mis vacas, sólo me quedé con una y ya con esa hago los pedidos o natas que es lo que luego buscan las personas mayores, quienes son mis clientes”, dijo.
Dejó el oficio de la lechería hace aproximadamente siete años, y actualmente ayuda a su esposa con la venta de tortillas en su bicicleta ofreciendo su producto de casa en casa.
México siempre se ha considerado un país lleno de personas trabajadoras, siempre buscando la forma de ganarse la vida como sea, aún si ello requiere realizar las actividades más inusuales, “todo por llevarnos unos frijoles al estómago”, esa era la frase que utilizaban las abuelitas para animarnos a salir a trabajar.