El poder de la visualización

Tere Gómez

Visualizar es enseñar a tu mente a poder ver desde adentro todo lo que quieres manifestar en tu Realidad.
Con la visualización puedes crear todo lo que puedas imaginar, pero la clave de todo es Sentir, que la situación o tal vez algo material, ya esta manifestado en tu vida, disfrutarlo con el sólo pensar que ya lo posees…
Utiliza todos tus sentidos, aprende a oler, sentir, tocar, disfrutar, cada creación que tengas. Visualiza con el corazón, con total certeza de que si tú mente puede crear, entonces lo puedes conseguir. Nunca dudes de que lo recibirás. Todos, absolutamente todos podemos visualizar nuestro futuro.
La realidad es lo que percibimos con nuestros sentidos, no importa si algo es real o no, si lo vemos y creemos en lo que vemos entonces será real. Tenemos el Poder de materializar algo que no existe y volverlo real. Ese Poder es tuyo, es mío y sólo debemos saber utilizarlo. Ese es el poder de la visualización.
Para visualizar es importante el detalle, no alcanza con ver la escena en general, sino cada detalle en particular. Los sentidos son fundamentales ¿Cómo es esto de la visualización? Yo soy de las personas que imagina algo hasta que pueda verlo, lo puedo ver nítido, como si fuera real. Y así voy teniendo todo lo que quiero, lo que sea. He logrado cosas que para muchos han sido imposibles y yo lo he logrado en corto tiempo.
Todo lo que te pasa, lo que somos, es porque alguna vez lo pensaste, lo hayas querido o no. “El Deseo es el Compañero de la Visualización”. Lo que deseas, si lo visualizas se materializa. El deseo es como una película que se proyecta en nuestra mente. El deseo es muy poderoso y sagaz. Siempre encuentra la manera de materializarse. Nuestra realidad de hoy esta construida por nuestros pensamientos de ayer.
Lo ves, todo lo que nos pasa, lo que somos, lo que tenemos, existe porque antes lo pensamos. Hay que aceptar nuestra responsabilidad en lo que nos pasa, porque nuestra realidad es la materialización de lo que alguna vez deseamos. El deseo es una fuerza misteriosa. El deseo es energía en movimiento. El deseo propio o ajeno nos obliga a tomar decisiones, a verlo o ponerlo en velo. El deseo es un imán, atraemos lo que visualizamos, lo bueno y lo malo.
¿Porqué nadie llega a ningún lugar si antes no lo deseaba? Visualizar, imaginar. Desear de corazón y compasión eso va configurando nuestra realidad, nos abre el camino, nos da la fe. El deseo es el testigo de lo que nos falta. El deseo es la película de la vida que queremos vivir, podamos visualizarla o no.
Un ejercicio muy útil para enseñar a tu mente a enfocarse totalmente en la visualización es el “Ejercicio de La Rosa”. ¿Sabes cual es? Sólo toma una rosa, acomódate en una habitación, pon música suave, libérate de cualquier distracción. Ahora concéntrate en el corazón de la rosa. Date cuenta que la vida es como una rosa, hay varias espinas en el camino, pero siempre se abre para mostrar su grandiosa belleza.
Ejercita cada día, y con el transcurso de los días aumenta poco a poco el tiempo del ejercicio, al principio no será muy fácil, pues los pensamientos negativos empiezan a boicotear el trabajo, pero si te comprometes a hacer este simple ejercicio todos los días podrás llegar a concentrarte 20 minutos sin que ningún pensamiento sabotee tu trabajo.
Así tendrás una mente apta para poder visualizar cualquier cosa que quieras crear, por ejemplo, si quieres comprarte un abrigo, imagínate con el abrigo puesto, mírate como te ves con el, toca su textura, siente su calidez, siente su aroma, disfruta del abrigo como si lo tuvieras puesto, mientras más sientas en la visualización que lo realizas, más cerca estarás de conseguir tu objetivo.
Permítete dibujar los planos de todo lo que deseas y quieres para ti y verás que muchas de las piezas del enredo se auto-colocarán… ¿Sabes? Es una sensación casi mágica, ver como vas creando las piezas del mundo a que quieres vivir y pertenecer.

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