Un café Rojo y con Estrella

Daflin García
El Mundo de Córdoba

Con marimba en vivo, baile, libros regalados , el compromiso de que se donará el vestido Rojo que usó en la película “Danzón” y la difusión de leyendas de Orizaba, los grandes actores mexicanos María Rojo y Alberto Estrella se adueñaron del Teatro I de La Llave anoche durante su participación en el Festival Internacional Cervantino.
Sólo tuvieron que tomar café y platicar para conquistar los corazones de los 409 presentes, quienes desde una hora antes hicieron fila para poder compartir con ellos el mismo espacio.

Una sala
Un sillón lila y uno rojo, una mesa de centro y muchos libros fueron el escenario íntimo de los destacados mexicanos, quienes platicaron de las leyendas tradicionales mexicanas, pero también destacaron la gran labor que el Ayuntamiento de Orizaba ha hecho por difundir la cultura entre los ciudadanos.
Al grito de “aquí hay un alcalde que lee y que le gusta la cultura”, Alberto Estrella destacó todas las maravillas que tiene el Pueblo Mágico tanto en turismo como en difusión de las artes.
La leyenda de la casa embrujada de la Oriente 2, La Llorona que se aparece en el puente del Toro, La Estatua del general del Ignacio de La Llave que camina en la Alameda y la tradicional puesta de ofrendas del Día de Muertos en la región, fueron los temas en esta convivencia, en la que el público aplaudió hasta el cansancio.
Historias de Orizaba, Nogales y Cuidad Mendoza se hicieron añoranzas entre las voces de María y Alberto, quienes aderezaron los cuentos con comentarios históricos y contemporáneos.

Anécdotas
María Rojo narró anécdotas personales, como el hecho de haber sufrido en carne propia el 2 de octubre de 1968 o recientemente ser galardonada como ciudadana distinguida en Xalapa, lo que hizo que se le quebrara la voz y el público la apapachara con el aplauso.
Estrella habló del retiro del apoyo federal a la cultura, hecho que lamentó y en contra parte pidió aplausos para los gobiernos que sí difunden la cultura.
Recuerdos de los días de clases, la cívica y las lecturas aprendidas, el amor y el fomento a las artes formaron parte de esta noche envuelta en felicidad.
Poemas interpretados, cuentos con anécdotas, risas y llanto, de todo se vivió en esta noche en la que todos disfrutaron de una buena charla, un café con tonalidades en Rojo y mucha Estrella.