Un acordeón muy “mexicano”

Daflin García
El Mundo de Córdoba

Orizaba.- Un acordeón enamorado de México y la cultura prehispánica que en cada nota lleva historia y drama, así es el instrumento en manos de Vincent Lhermet, un francés que rinde tributo a la nación del chile y el maguey.
Anoche Vincent presentó “Cantares Mexicanos”, una mezcla de poemas en náhuatl en el Teatro Ignacio de la Llave, como parte de la quinta gala del Festival Internacional Cervantino, en el Pueblo Mágico.

Lengua materna
A pesar de ser reconocido como el acordeonista más destacado en Francia, Vincent ama la cultura prehispánica y por eso creó este concierto donde los poemas en lengua materna son vestidos por los lamentos y las alegrías de su instrumento, así como por sonidos guturales y…aullidos de lobo.
Es el canto de Nezahualcóyotl, dividido en cuatro partes, el que compone esta obra que estremece los sentidos al oír prácticamente llorar al acordeón y a veces hasta gritar.
Con un español fluido, Vincent explicó cada una de las partes de los cantares a los presentes para nutrirlos de una experiencia distinta que los conectara con las raíces del México antiguo.
“Hoy que hablamos de nuestro planeta, que se siente mal por el cambio climático, definitivamente los aztecas ya sabían de eso y por eso cuidaban la tierra, creo que debemos volver a eso, todo está en los poemas”.

Los vínculos
“La suplicante”, “Cold Wind Garden”, “El Sitio que le He Prestado al Aire” y “Symphonia” son sólo algunas de las melodías que armonizan y llenan de flores a los poemas aztecas que recuerdan el vínculo entre la sangre, la tierra y el amor que manifestaban las culturas prehispánicas.
“En México tienen la conexión con la tierra y sus raíces, en Europa no es así, somos más separados, yo por eso me inspiré en toda la riqueza que hay y busco darla a conocer”.
Vincent “raspa” el acordeón, lo manipula, lo hace vibrar, lo lleva al más profundo lamento para después con un solo movimiento de manos sacarlo de la tristeza y ponerlo a reír en un viaje que sorprendió a más de uno.
Para finalizar y agradecer la bienvenida a Orizaba, Vincent interpretó “La Llorona” en su acordeón, arrancando felicidad y una lluvia de aplausos entre los asistentes.