El escritor estrella

Hands writing on old typewriter over wooden table background

(Entrevista postmortem)

Todos aspiramos a la inmortalidad aunque no comprendamos muy bien lo que ello significa. La mayor parte de las acciones que hacemos, incluida la alimentación, el vestido, la atención corporal, es para alcanzarla. César Eduardo Carrillo Soberanes, no fue la excepción. Él fue un hombre que hizo lo que quiso y quizá fue en su afán de ser inmortal o, cuando menos, ser recordado por nosotros, quienes compartimos con él esta época, este espacio, esta sociedad.
De espíritu indomable, rebelde, inteligente y buen escritor, sí fue. Padre amoroso y buen hijo, también. Áspero y tierno al mismo tiempo, ácido, pero sin rencor. Aquí les comparto las últimas veces que me escribí con él pocos días antes de su trágica partida.
4/9/2019
– Maestra?
L.T. ¿César?
-Hola. Soy César
(Envío del archivo AyV.1.- Irrumpe el Escritor Estrella)
El Escritor Estrella llegó a la ciudad en total estado de intoxicación, balbuceante y sin bañar, gritando improperios sobre patear el culo de Dios, cagarse en la estética, la técnica y el arte…
Hola César, estoy en la terminal de Puebla esperando un autobús así que de inmediato pude leer tu texto. Me parece una buena lectura. Supongo que estás escribiendo una novela. Mantienes un buen ritmo
-Está casi lista. La estoy reescribiendo. Necesito conectar con alguien para publicar.
L.T. ¿Qué tan extensa es?
-Alrededor de 100 cuartillas
¿Por qué no buscas un concurso de narrativa?
-No confío en que un texto así pueda ganar
L.T. ¿Ya leíste temporada de huracanes de Fernanda Melchor?
-Aún no, pero sé que ella viene rompiendo.
L.T. En cierta forma tiene un parecido a lo que tú estás haciendo
-La miseria humana
L.T. Relatada con un lenguaje procaz, y ya ves que recibió un premio.
– ¿Tiene su número?
L.T. ¿De Melchor? No.
-Aaron tal vez lo tenga
L.T. ¿Quién es Aaron?
-Es un amigo mío. El que inventó el nombre de Escritor Estrella.
(Envío de la foto de Aarón).
L.T. Ah!
-Es amigo de Fernanda. Le pediré su número.
L.T. ¿Para enviar el texto a Fernanda?
-Sí
L.T. Bueno, si tu amigo es amigo de ella, podría ser. Pero la novela en sí, ¿qué es lo que narra?
-Maestra ¿le puedo seguir enviando los cachos?
L.T. Sí. Pero dime aparte de mostrar la miseria del Escritor Estrella ¿qué más tratas de hacer en ella?
-El personaje que encuentra al escritor estrella decide hacer una novela de amor en estos tiempos. AyV es la abreviatura para Amor y Vacuidad. Es lo que motiva al escritor estrella a bañarse y salir de su confort, mientras se exploran las formas actuales de desarrollarse en las relaciones afectivas. Hay una historia dentro de la historia y cuatro relaciones afectivas que van dando material a la novela que escribe. El personaje que se llama Agustín es un joven homosexual que sostiene una relación abierta con otro chico, que a su vez lo engaña con un suggar dady. Al final la historia que escribe Agustín está muy rosa y no toca nada pero se complementa con la historia del Escritor Estrella, que es básicamente mi historia de mi fracaso matrimonial y los últimos acontecimientos en el que mi ex esposa acaba de perder a su bebé.
L.T. No sabía de tu fracaso matrimonial.
– Las cuatro relaciones son abiertas y vacías dotadas de conductas que impiden establecerse.
L.T. Pero ese bebé no es tuyo.
– No es mío, pero me dolió como si lo fuera.
L.T. Eso es curioso.
– Sí, al final, concluye el amor compañero, que a pesar de que estén separados Se llaman se agendan sin compromiso ni responsabilidad emocional
L.T. Dame tu definición de relación vacía.
-Pues todos están en la putería. Esas son las formas actuales en las que nos desarrollamos. Busca de sexo en aplicaciones. Carencia de amor propio. Con chistes casuales como el de mi ex anduvo con tu ex y así, Jajaja. Mucha drogadicción. Hay algunas buenas partes, una relación lésbica que sí funciona chido.
L.T. Esto ¿por qué?
-Son estas generaciones
L.T. Sí, noto que hay cambios en la sociedad, pero lo que tú me dices rebasa lo que yo intuía o advertía
– Hay un personaje que habla sobre el amor libre. Y que todos somos piezas intercambiables. Pues todo esto lo he visto. Parecería apología, pero en realidad es una crítica a las formas actuales de establecerse.
L.T. Pues sigue escribiendo tu novela. Con gusto la leo, pero más bien me gustaría leerla completa
– Es que la estoy reescribiendo por eso quería ir mandándole por capítulos, para advertir las fallas.
L.T. Ok, sí.
– ¿Qué es lo que le parece increíble de lo que le describo?
L.T. No me parece increíble, sencillamente me sorprende el deterioro.
– Aunque muchos lo buscamos, hoy parece una tarea titánica establecer relaciones sanas.
L.T. ¿No existen ya las buenas intenciones?
– ¿Cuáles son las mal intenciones?
L.T. Sexo virtual, sin compromiso y estar en una lista.
-Así mero.
(Envío del archivo AyV.2.- Escribir de Amor)
Se llamaba Santiago, pero el apodo de Escritor Estrella lo obtuvo en una de esas tertulias que se efectuaban en casa de Alondra, cuando fue nombrado así por Aarón, que era un apasionado de la literatura fantástica.
(Envío del archivo AyV.3.- Intercambio y libertad)
Faltaban sólo dos días para mostrar el primer capítulo de la novela, cuando el trabajo y la inapetencia me agobiaban, sin escribir un solo pedazo. Acudí a casa de Andrés, como habíamos quedado. Andrés no me escribía, no me buscaba ni me demostraba ningún interés, pero nos veíamos a cada tanto.
(Envío del archivo AyV.4.- Primera entrega, apuntes de Agustín)
La vacuidad se origina en el arrebato del amor propio, en los primeros días de la infancia. Ella se llamaba Elena, y visitaba la ciudad una noche de diciembre, cuando Parménides amenizaba una fiesta y se ahogaba hasta el extremo.
(Envío del archivo AyV.5.- Esto es pura mierda)
Santiago, mejor conocido ahora como Estrellita, no podía hacer a un lado su conducta destructiva y su fama iba cobrando fuerza entre todos los círculos adictos en la ciudad, para algunos como una mala copa impertinente, y para otros como un orador excelente que gustaba disertar de los temas más decadentes.
(Envío del archivo AyV.6..- Bifurcación)
Caminas entre la multitud que se evade, se repele. Todo dependerá de tu neurosis para saber qué estás viendo. Puedes mirar un bonito atardecer, un sol que inunda de rojo todo el escenario boscoso, en el que las risas, las bromas, la música es real, es auténtica, aquí y ahora escuchando a los Thieves Like Us…
11/9/2019
Hola maestra buenas tardes.
L.T. Hola César buenas tardes me podrías enviar todo lo que me has enviado otra vez pero en documento de Word a mi correo?
– Ok va. Ya voy en el capítulo 11
L.T. Es que así lo puedo leer mejor y así te puedo dar mi punto de vista
-Sí, al rato le mando. Quiero publicarla lo más pronto posible porque todo lo tengo encima y sino después, cuándo.
L.T. Oye cuando envíes la novela envía un solo archivo en Word, por favor. Y lo que sí te digo es que quizá sufras un rato con la falta de recursos, pero al final del día vas a estar mejor de lo que estabas.
– Ojalá, jaja.
L.T. ¿Cuánto quieres apostar?
– Sé que publicaré mi novela. Es lo único que deseo.
L.T. ¡Vale!

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