Insuficiente lo que ganan veracruzanos

Alejandro Aguilar
El Mundo de Córdoba

De acuerdo a la Constitución Mexicana, la remuneración de un mexicano debería cubrir las necesidades de cuatro personas, es decir 410.72 pesos diarios, sin embargo, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, hasta el segundo trimestre de este año (mayo-junio), 2 millones 82 mil 19 personas ocupadas en Veracruz ganaban menos de dos salarios mínimos, el 63 por ciento, es decir, más de la mitad de los veracruzanos de la Población Económicamente Activa (PEA) no alcanza ni la mitad para solventar las necesidades de una familia establecido por la Carta Magna.
El trabajo decente fue definido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como aquel trabajo productivo desarrollado en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana. Hoy, 7 de octubre, se celebra el Día Mundial por el Trabajo Decente para recordar sobre las condiciones de los trabajadores en su acceso a la seguridad social y un salario remunerador, si cuenta con condiciones óptimas de seguridad e higiene y el respeto irrestricto a los derechos colectivos de los trabajadores.
El año pasado la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la Recomendación General Número 34/2018 Gobierno Federal sobre efecto del monto del salario mínimo en la dignidad de los trabajadores y sus familias y su relación con el pleno goce y ejercicio de sus Derechos Humanos. Entre los criterios es considerar la relación existente entre salario mínimo y la cantidad de personas promedio por hogar mexicano.
Así también, 2 millones 406 mil 66 trabajadores veracruzanos no tienen acceso a instituciones de salud, es decir, el 72.9 por ciento de estos no cuenta con este derecho básico.
En cuanto a los trabajadores subordinados, asalariados, en Veracruz se registran 2 millones 144 mil 927 remunerados, de los cuales 1 millón 144 mil 312 de estos no cuentan con las prestaciones más elementales establecidas por la ley, es decir, no tienen acceso a vacaciones con goce de sueldo, aguinaldo ni reparto de utilidades, esto representa más de la mitad.
En cuanto a remuneraciones la tendencia es similar, ya que 1 millón 437 mil 35 asalariados no gana arriba de dos salarios mínimos (205 pesos), lo que significa casi un 70 por ciento vive en el umbral de los minisalarios.
En cuanto a las condiciones laborales 691 mil 818 de estos trabaja más de 48 horas a la semana, lo que significa que una tercera parte de los trabajadores asalariados veracruzanos labora más allá de la jornada laboral establecida por ley; 248 mil 941 (11.9 por ciento) ejerce su derecho a la asociación y sindicalización; así también 1 millón 235 mil 208 (59.3 por ciento) de trabajadores no cuenta con un contrato por escrito.
Otro grupo dentro de la PEA es sector informal que suma 291 mil 416 trabajadores subocupados los cuales trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias, y más de mitad aumentar sus horas para obtener más ingresos.

Córdoba en la
precariedad.
En el Programa Urbano de Desarrollo de Córdoba 2019 dicta que en la zona de esta ciudad prevalece la concentración de bajos ingresos en la población ocupada, pues la suma de la población de los segmentos que tienen hasta un salario mínimo y hasta dos salarios mínimos da como resultado que 36.78 por ciento de la población se encuentra en este nivel de percepción monetaria.
“La concentración del ingreso, según los datos estadísticos, se sitúa en el grupo de más de 2 salarios mínimos, debido a que se identifica un incremento respecto a la proporción de población, pues en 1990, casi era de 30 por ciento y para 2010 superaba las dos quintas partes de la población ocupada”, dicta el documento.
Con cerca de 4 mil 500 asalariados que están organizado en la CTM en la región, el un 20 por ciento gana un salario mínimo; en entrevista con Jaime Romero Anaya, secretario general de esta central obrera, dijo que es necesario incrementar los salarios al resto de trabajadores, ya que desde hace diez años los únicos incrementos han sido mediante los contratos colectivos que tienen en cada empresa de 4 a 5 por ciento en cada revisión contractual, lo cual deteriora la vida de los obreros debido al incremento de los precios de la canasta básica.
Reveló que no se han creado nuevas plazas de trabajo, sino que el gremio en la región ha luchado para que no se cierren las que actualmente existen; sostuvo que esto es un reflejo de que la economía no crece cuando deberían darse más fuente de empleo, principalmente a los profesionistas-