Cumple 34 años sismo del ‘85

Pablo Salas
Cortesía

A las 7:19 horas del 19 de septiembre de 1985 la capital del país se sacudió con un sismo de magnitud 8.1 en la escala de Richter. El movimiento devastó la zona centro y sur del país, principalmente la zona metropolitana. Provocó daños severos en cientos de edificios y causó la muerte de miles de personas.
“Lo recuerdo perfectamente, era muy temprano mucha gente aún se encontraba en su cama durmiendo otros más nos alistábamos para la ir al trabajo, observé que el tanque de agua se empezó a mover, debemos ser muy claros en la ciudad y posiblemente en la región no hubo afectaciones ni perdidas que lamentar, no se comparo con los fuertes temblores de 1937 y 1973”, dijo Armando López Macip, historiador.
El sismo de 1985 ocurrió frente a las costas de Michoacán, en el océano Pacífico. Su onda expansiva tardó dos minutos en llegar al centro del país, las placas tectónicas Cocos y Continental, se deslizaron violentamente. La onda de choque tardó casi dos minutos en atravesar las sierras, subir hasta el altiplano y golpear a la capital.
El escenario no podía ser más devastador. Al menos 2 mil 800 edificios sufrieron daños estructurales y 880 fueron derrumbados totalmente por el sismo. El Gobierno mexicano no estaba preparado para la emergencia y menos para costear la reparación de los daños.
El sismo causó severos daños a la infraestructura hospitalaria de la Ciudad de México, entre los edificios más emblemáticos afectados se encontraron el Hospital General de México, en el que la unidad de ginecología y la residencia médica quedaron totalmente destruidas, falleciendo en el lugar más de 295 personas entre pacientes, residentes y personal médico.
“La preocupación que se generó fue principalmente por la caída de las redes de comunicación, mucha gente que tenía familiares trabajando en la Ciudad de México se preocupo por sus familiares; en aquel entonces nos iba a presentar en un programa de televisión nacional por desgracia murió la persona con la que nos encontramos en planes, esto prueba que lo cambiante que pueden ser las cosas”, comentó el historiador orizabeño.

Nace cultura ante
desastres naturales
Ese día marcó un hito para la cultura de prevención y protección civil en sismos, para que lo sucedido aquel 19 de septiembre no se repitiera jamás, especialmente en la Ciudad de México, dando como resultado que en nuestros días se cuente con una alerta sísmica, comités barriales, vecinales, de trabajadores y de salvamento como el caso de los famosos “Topos”.
“Los Niños y Bebés del Milagro” como se les sobre nombró a los rescatados, estuvieron completamente solos bajo las penumbras de los escombros durante siete días completos, sin comer o beber gota de agua, desnudos bajo el frío del concreto, pero a pesar de tener todo en contra, sobrevivieron.
Esta tragedia hizo que se modificaran los lineamientos y reglamentos de construcción en México, además de que poco a poco cambió la cultura cívica y de protección civil. “En muchos sentidos, la sociedad mexicana está más preparada y reacciona mejor ante estos eventos gracias a los constantes simulacros que se realizan, además de medidas implementadas a partir de esta tragedia como las alarmas sísmicas”, indicó el historiador.

El papel de
la televisión
En el recuerdo de todos los televidentes quedó aquella transmisión del noticiero estelar de Televisa, eran las 7:19 horas por la mañana cuando la presentadora Lourdes Guerrero con Juan Dosal y María Victoria, recibía Llamadas en el programa “Hoy mismo”, y en el que puede apreciarse el inicio del sismo y cómo se perdía la señal de TV.
“Una imagen memorble que se suscitó fue sin duda aquella transmisión dónde la conductora Lourdes Guerrero informa en tiempo real lo que estaba sucediendo, la primera reacción es de sorpresa, aunque siempre mantuvo la calma y guió a los televidentes a no perder la calma” dijo Armando López Macip.