Tenía 30 años sin sarampión

Adriana Estrada
Lucy Rivas A.
El Mundo de Orizaba

Desde hace 30 años que no se había reportado un caso de sarampión, sin embargo, es una enfermedad que no se debe tomar a la ligera; la primer recomendación es que los niños cuenten con su esquema de vacunación completo.
La vacunación contra el sarampión es muy importante en los niños, con ello se previene este padecimiento, y aunque el caso detectado de sarampión en Veracruz no significa una preocupación por epidemia, se pueden dar más casos, consideró el doctor Alejandro Pimentel Domínguez.
“Hay que recordar que el sarampión es una enfermedad que todavía existe a nivel mundial, que hay casos, que ha estado controlada gracias a un esquema de vacunación seguro, el 95 por ciento de la población y eso hace que tengamos pocos casos”, apuntó.
Destacó que aunque se han tenido casos en México, estos han sido esporádicos, y en su mayoría están asociados a gente que viaja al extranjero y a su regreso traen el sarampión.
Mencionó que el cuadro del sarampión es gripal y catarral importante y al tercer día salen ronchas en todo el cuerpo, lo que diferencia del dengue que esté no se registra catarro.
Recordó que la vacuna contra el sarampión se aplica al primer año de edad, por lo que al no tener el esquema de vacunación completo puede contraer este padecimiento, enfermedad que se dio como epidemia en 1990.
“Las defensas de sarampión normalmente se adquieren con la vacuna al año y a los seis años de edad, pero antes había casos de sarampión, entonces teníamos contacto con niños con sarampión que estaban enfermos con personas y eso nos aumentaban nuestras defensas”, apuntó.
Refirió que el riesgo que se tiene es para aquellos niños que no fueron vacunados, por lo que sus defensas están nulas, y más aún cuando tienen contacto con una persona con sarampión, los niños tienen el riesgo de infectarse, mientras que los jóvenes de 19 a 30 años deben revacunarse contra el sarampión para poder obtener defensas.
Destacó que existió mucho temor a las vacunas, en algunos grupos de poblaciones que tenían temor a qué se desarollara autismo secundario a la vacuna, pero la información es falsa, mientras que la vacuna es segura y no causa problema, y si proteja contra una enfermedad que tiene una tasa de complicaciones y mortalidad asociada, elevada.