Palacio de Hierro: emblema orizabeño

Pablo Salas
Cortesía

Con el festejo del Grito de Independencia el Palacio de Hierro celebrará su 125 aniversario desde su inauguración en el año de 1894, obra artitectónica realizado por el ingeniero francés Gustav Eiffel mismo que construyera la torre parisina que lleva su nombre.
Durante la era porfiriana, Orizaba era la quinta ciudad más importante de México y la más rica e industrial de Veracruz. Considerada durante el Porfiriato como la ciudad más culta y educada del país, razones por las cuales, una gran parte de sus habitantes, principalmente en las últimas dos décadas de 1800, había recibido a migrantes de diferentes partes del mundo que buscaban fama y fortuna.
Este flujo trajo consigo el gusto por la cultura internacional y las últimas tendencias europeas a la ciudad.
El Orizabeño Don Sebastián Antonio Duque de Mier y Celis, que residía en París junto con su esposa la Duquesa Isabel Pesado de la Llave, el 26 de septiembre de 1891, con el apoyo de la ciudadanía, el Gobierno Estatal y Federal, el Ayuntamiento de Orizaba, bajo la presidencia del Señor Julio M. Vélez, gestionó a través del Ministro Plenipotenciario de México en el extranjero para encargar a La Société Anonyme des Forges d‘Aiseau, de Bélgica, construir un edificio único y excepcional que representara la modernidad y pujanza económica de la ciudad, un palacio que presentara su internacionalización al mundo.
La constructora belga llamó al arquitecto de mayor prestigio y renombre en Europa, aquél que con su muy personal visión de modernidad y técnicas constructivas, pudiera concretar el diseño de tan prestigiado contrato, este fue el francés Alexandre Gustave Eiffel, el cual, prosiguiendo con su muy original concepto en diseño, y luego de su gran triunfo con la presentación de su famosa Torre en la exposición de París de 1889, concibió un Palacio de estructura metálica, completamente desarmable.
Su costo fue de 71 mil pesos de oro que en gran parte se pagó gracias al donativo que el filántropo orizabeño, Don Manuel Carrillo Tablas hizo para costear la obra. El resto fue pagado por el Ayuntamiento y el Gobierno del Estado.
La totalidad de la carga fue de 3 mil 369 bultos más la estructura metálica y fue transportada en tres buques de vapor, el París con 880 bultos, Vala con dos vagones de ladrillos y el Havhre con 2 mil 489 bultos desde el puerto de Amberes, Bélgica hasta el puerto de Veracruz en tres viajes.
El altísimo costo de construcción obligó a emplear solo los planos originales del edificio para su ensamblaje y contratar un grupo de constructores mexicanos.
El predio establecido, fue la Plaza de Armas entre la Antigua Casa Consistorial de Orizaba y el entonces Palacio municipal. Los árboles que adornaron la plaza por siglos se hicieron mudar a la Alameda de la ciudad.
El Palacio de Hierro funcionó como sede municipal ininterrumpidamente por 97 años hasta 1991, cuando el alcalde, arquitecto Isaías Rodríguez Vivas, por decreto municipal, mudo los poderes de gobierno de la ciudad al antiguo edificio del Centro Educativo Obrero (CEO).
Hoy en día, el Palacio alberga las Oficinas de Turismo y museos.