Los sabores del tequila

Agencia Reforma

Guadalajara, Jalisco.- El tequila es la bebida emblema mexicana, no existe nación que no relacione a México con el tequila como una de sus primeras opciones, si no es como la estelar. Es que es uno de los destilados favoritos, y no sólo en tierra azteca.
Ale Di‘Orio, mixóloga embajadora de Tequila Casa Noble, explica que en México se consume un millón de cajas de tequila al mes, y Estados Unidos es todavía más tequilero, pues adquiere tres millones de cajas mensuales, dato que corresponde a que es un país coctelero y el trago más vendido es la margarita.
Hay que saber que, aunque en Jalisco se encuentra el pueblo Tequila y todo su territorio produce esta bebida, hay otros cuatro Estados que están dentro de la Denominación de Origen, se trata de Tamaulipas, Nayarit, Michoacán y Guanajuato.
Las clases son blanco, reposado, añejo y extra añejo. Y cuando se van a beber varias de ellas en un mismo evento hay que hacerlo gradualmente, en ese orden, pues la madera aporta notas más complejas.
“El blanco huele a Jalisco, a tierra mojada, a agave cocido; va perfecto en tragos con acidez, cítricos o jamaica y platos de pescado y ensaladas. El reposado tiene notas a piña madura, flores como lavanda; marida con cortes, pues limpia la grasa del paladar.
”El añejo tiene aromas a frutos secos, como dátiles, y mucha barrica; es excelente digestivo y se lleva con chocolate y chile“, explica Ale.
Para que un tequila se llame reposado debe pasar en barrica de dos meses a menos de 1 año; añejo de un año a menos de tres, y extra añejo de tres años en adelante. Hay blancos que tienen guarda en barrica algunos días, ya que sus productores buscan ligeramente los aromas de la madera.
Una moda es el tequila cristalino, pero ni siquiera se encuentra en la clasificación del Consejo Regulador del Tequila. Para la mixóloga es lo más alejado del tequila y lo más parecido a un whisky, pues al ser un añejo pierde todo su sabor de agave en el filtrado, además del color, quedando sólo la madera.

Al beberlo
La recomendación es nunca acompañarlo con limón y sal, ya que se saturan las papilas gustativas y no se aprecia el tequila. Siempre hay que pedirlo en copa tequilera Riedel o flauta, o mínimo en coñaquera para que salgan los aromas.
”Cuando se está en una fiesta hay que evitar servirlo en vasos de plástico, pues lo único que destaca es el alcohol. Y si se beben cocteles hay que tomar en cuenta que el cuerpo digiere uno cada hora y media, con cinco cocteles tienes para toda la noche. Siempre hay que beber agua para mantenerse hidratado“, dice Di’Orio.
Saca el vaso mezclador, las botellas, tequila y el espíritu nacional para que la noche del 15 de septiembre estés listo para dar El Grito, por ejemplo con este coctel tradicional, la batanga.