La trascendencia del amor

Dr. Fausto de J. Morfín Herrera

El amor, entonces, es la comunicación de bien a otro sobre la base de la semejanza participativa de afectos ante un mismo bien común. El amor es una tendencia ordenada al bien común.
Se lee en el libro del Eclesiástico: «El amigo fiel es seguro refugio, el que lo encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor. El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor lo encontrarán»
La experiencia humana, en cualquier época de la vida, es la evidencia más constante de que las personas necesitamos amar y ser amados. Por eso, el principio más radical de la educación es que los padres se quieran entre sí, y como consecuencia de ese amor quieran verdaderamente a sus hijos. El fin esencial de la educación es que, los hijos, a su vez, vayan aprendiendo a querer lo que deben querer, pues esta capacidad llevada a la acción es lo que los va a perfeccionar como seres humanos y les permitirá ser verdaderamente felices. El amor de Dios es el origen de la vida humana; todo lo bueno que el ser humano es capaz de hacer con su existencia tiene su raíz en ese origen primero. Sin embargo, como la vida misma, el amor es algo que hay que alimentar, cultivar y aprender a dar y recibir. Si no somos capaces de aprender a amar, las demás cualidades que podamos tener quedarán limitadas, estancadas y aún deformadas por el egoísmo. Amar es un mandato del Creador, por tanto, es necesario aprender para cumplirlo. Examinemos cómo estamos cumpliendo: si amar es hacer feliz a alguien porque se le hace un bien, ¿a quién estamos haciendo feliz ahora? Amar es lograr que el otro sea mejor persona. ¿Cómo buscamos lograrlo? ¿Con el ejemplo? ¿A través del espíritu de servicio? ¿A través de lo que decimos y de las orientaciones oportunas? ¿Con nuestra cariñosa exigencia? Asimismo, porque amo a mi esposa quiero ser mejor para ella. Porque amo a mis hijos, quiero ser mejor para ellos. Porque amo a mi país, quiero ser mejor ciudadano. Si amar es dar lo mejor de nosotros mismos, lo cumpliremos dando lo mejor de nuestro tiempo, de nuestra atención, experiencia, perdón, exigencia, etc., para conseguir que la persona amada sea lo que debe ser. Amar es dar la vida día a día por algo que el ser amado necesita… Es la oración perseverante por esa persona. Jesucristo , perfecto modelo del amor, dijo: “No hay amor más grande que aquél que da la vida por sus amigos” El amor no es fácil de definir; el amor se percibe dentro dela persona. Perono es un sentimiento; es la esencia del ser.
El amor es la esencia del ser. A los hombres, esta esencia nos viene potenciada de Dios y está en todas las cosas existentes; es lo que mueve todas las partículas del Universo.
El amor se manifiesta en el hombre a través de las emociones. Es decir, el sentir amor no existe dentro del hombre si éste no lo recibe, lo canaliza y lo deja fluir hacia los demás. El ser humano para mantener su armonía, debe ser capaz de transmitir amor.
El desamor produce caos y enfermedad.
El amor armoniza, sana.
Donde hay armonía no hay enfermedad.
En la esencia del hombre está la capacidad de canalizar el amor y de proyectarlo a los demás.
El amor busca eternamente instaurar la armonía entre todos los seres.
El amor es la búsqueda de la permanencia de la armonía.
El amor causa una transformación.
El movimiento, la transformación y la creación serían la consecuencia de la INTERCORRELACIÓN de las partículas de las energías primogénitas, siendo imprescindible que en cada una de las intercorrelaciones esté presente el amor.
“El amor es una energía, la más alta y la más pura. En sus vibraciones más altas, el amor posee tanto sabiduría como conciencia. La energía es lo que une a todos los seres.El amor es absoluto y eterno.”“Los mensajes de los sabios”, Brian Weiss.
Ama a tu prójimo como a ti mismo y lo demás está demás.

 

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