Más confeti del cielo

Tomás Setién
El Mundo de Córdoba

Honores a quienes honores merecen, es una frase muy aplicable al homenaje que este fin de semana van a tener tanto Roberto La Mama Torres, como Javier el Tapatío Carbajal, dos elementos de pura leyenda en la marcha del mejor balompié profesional que ha tenido la ciudad de Córdoba en su historia.
El confeti, y algo mas, que les caerá del cielo a esos grandes personajes es realizado por el Club que nunca morirá del todo, el de los Azucareros de Córdoba, que hoy sábado a partir de las doce horas en la cancha del Murillo Vidal, enfrentando a su similar de veteranos de los Albinegros del Orizaba efectuaran una gran fiesta enteramente deportiva.
Roberto Torres, la sombra benigna y maravillosa de los equipos profesionales cordobeses, hombre de mucho talento tanto en la amistad como en la dirección técnica, en alguna ocasión dirigió al Escuadra Azul en la ciudad de Orizaba, fue parte vital de equipos como el Córdoba A.C, DUC (el único equipo cordobés en jugar un partido oficial en la cancha del Estadio Azteca, empatando a cero con el Atlante), y que decir cuando casi dejo la vida en la cancha de Morelia, cuando enfrentando los Azucareros al Valladolid en el año del campeonato, una turba estuvo a punto de lincharlo, siendo salvado de manera divina por la mano e intervención de Dios. La Mama y sus pollitos, convertidos en niños y luego en adolescentes que soñaron con llegar a ser grandes en el balompié rentado mexicano. ¿Cuantos años tiene¿, los grandes dejaron de contar los calendarios a partir de los ochenta años. El Tapatío Carbajal, sabio entre los sabios en la banca.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz