Las Fiestas

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernández

Eso de las fiestas sacadas del fondo de la chistera de un mago, tanto de lujo como de barriada, por parte de los futbolistas profesionales mexicanos, es tan vieja como la propia sarna, por lo cual las generaciones mas o menos modernas de jugadores aztecas, que meten irremediablemente el choclo, dentro de situaciones que los ponen de cabeza en relación con su profesionalismo y visión para la gente, sobre todo para los niños que se sueñan estar en la propia piel y cuerpo de sus ídolos del terreno de juego, se ha repetido hasta el cansancio.
Por ejemplo ese modelo de gran profesionalismo y clase que fue Héctor Hernández, se convirtió en alguna ocasión en algo símil a la manzana de la discordia en el seno de la propia Selección Mexicana de balompié, siendo sancionado con una multa, y ademas con su baja temporal del propio seleccionado azteca en aquel año de 1961 cuando el gran Chale era considerado el mejor jugador mexicano en esos ayeres.
Y que nos dicen de lo sucedido a Ernesto Cisneros y Gabriel Nuñez, escapándose de una concentración en el Puerto de Acapulco, hacia donde Raúl Cárdenas en su posición de entrenador de la Selección Mexicana, llevo a su grupo, supuestamente para que estuvieran concentrados en lo que ya iba a llegar en torno a la Copa del Mundo México 70.
Aprovechando la nula vigilancia en sus cuartos, tanto Cisneros, que cantaba muy bien las canciones vernáculas, como el apodado Fierritos, gran zaguero en su tiempo del equipo América, se escaparon de la concentración, terminando todo en una parranda de muchas horas y copas por doquier, llegando hasta pasado el medio día de la jornada siguiente al hotel.
El castigo para dichos jugadores no se hizo esperar, y tanto el jugador del Atlante como el del América, fueron echados de la propia Selección por tiempo indefinido, y eso que ambos estaban en los mejores momentos de sus respectivas carreras, todavía recordando el gran público, como un gol de Cisneros anotado sobre la Selección de Costa Rica, había proporcionado el boleto a México para asistir al Mundial de Inglaterra 66, cuatro años antes de su pachanga,
Y el mismo Manuel Seyde, el mejor periodista enfocado hacia el fútbol mexicano rentado, olfateo esbozos de fiestas de los seleccionados mexicanos en Inglaterra, antes de su debut enfrentando al seleccionado de Francia.
Lo sucedido apenas con un grupo de jugadores mexicanos nada mas aclarándose el gaznate, es simplemente un etc que nunca jamas va a terminar.

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