Un tatuaje bien hecho

Redacción
El Mundo de Tehuacán

¿Qué medidas se necesitan tomar para que la realización de un tatuaje se haga de manera limpia y ordenada? El tatuador Jorge Alducin explica.
“El permiso que tenemos es una licencia de tatuador, es un tarjetón que incluye el logotipo de la Cofepris, el logotipo del Estado, el nombre del tatuador, y el estudio en donde trabaja. La vigencia es de un año”, dice.
“Para dar de alta el estudio ante la Cofepris te piden, entre otras cosas, tener un contrato de fumigación, y otro contrato de recolección de agujas y objetos punzocortantes. También tenemos cursos de Protección Civil, de RCP (reanimación cardiopulmonar) y de curso de asepsia. Hay un manual que cubre lo que se debe hacer desde que el cliente llega hasta que se va”.
La Cofepris, continúa Alducin, realiza una visita al establecimiento donde revisa que las agujas sean desechables y las tintas tengan enlistados los ingredientes en español. Tanto las agujas como las tintas, menciona, deben estar dentro de la fecha de caducidad. El lugar, asimismo, debe estar limpio, es decir, libre de insectos y polvo.
Para realizarse un tatuaje, el cliente necesitará firmar hojas de consentimiento y llenar un formato en el que declare alergias y enfermedades, en caso de tenerlas.
“Podemos tatuar a menores de edad siempre y cuando vengan acompañados de su padre o tutor; él o ella se van a encargar de firmar el consentimiento y las hojas de salud.
”En mi experiencia, el pigmento que puede causar una reacción alérgica es el rojo, por el sulfato de mercurio que contiene. No cualquier persona asimila bien el color, por eso cuando alguien se va a tatuar con esa tinta, y aparte de las hojas de salud que ya llenó, preguntamos directamente al cliente por sus alergias“.
Durante la realización del tatuaje, la persona haría bien en fijarse que la aguja sea nueva y se haya sacado de un empaque sellado, así como notar que el tatuador use guantes, los cuales deberá cambiar cada vez que deje de tatuar y se levante para hacer otra actividad.
La máquina, agrega el tatuador Alducin, debe estar cubierta con plásticos para evitar la contaminación.
Los 15 días posteriores a la realización del tatuaje son los de mayor cuidado, siendo los primeros cinco los más vitales.
”Tras hacer el tatuaje, nosotros aplicamos un spray que se llama Cavilon, que, podemos decir, plastifica la zona del tatuaje y queda como un teflón. Les decimos a los clientes que deben evitar el sol, las albercas y las saunas.
“(El Cavilon) protege por tres días, y a partir de eso el cuidado incluye lavar la zona cuando la persona se bañe, secar y poner una pomada”.
Las consecuencias de no seguir las instrucciones, apunta, podrían ser reacciones adversas como las descritas por las dermatólogas Nájera y Cortés,por ello debe cumplir con todo. (Reforma)