Directivos mexicanos en el abismo

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Orizaba

Por todo lo suscitado en el del equipo del Cruz Azul con reapariciones punto menos que fatales, volviendo ceros a la izquierda las labores de gerentes deportivos, al momento de las contrataciones, no solo en el interior de la Máquina hace ya un titipuchal de años se desprende un olor a gas, que estos días se encargó de cerrar la llave fatal Billy Alvarez, dentro de una conferencia de prensa en donde todo el mundo estuvo atento a lo que se dijo, sino en otros equipos, la marcha de las decisiones de supuestos inteligentes directivos ha colindado con el suelo.
Por ejemplo, qué nos dicen de la contratación del equipo de San Luis. Otorgándole puente de plata a Gustavo Matosas que teniendo un contrato sin acabar, con el seleccionado de Costa Rica simplemente los mandó al cuerno, entrando el charrúa por el destituido Alfonso Sosa, cuyo pecado mortal mayor fue el hacer ascender a dicho conjunto de una manera invicta, desde el infierno tan temido, hasta al cielo de oropeles de una Primera Nacional.
Encontrando en parte de sus pupilos el efecto de un veneno superior a aquella víbora que mordió a Cleopatra, acusándolo parte de sus jugadores mexicanos, que no eran tomados en cuenta ni siquiera para el momento de las coperachas para comprar los refrescos después del entrenamiento.
Y lo de Pumas con Michel González, a veces caminando correctamente, y en otras ocasiones tambaleándose sobre la cuerda floja, siendo mejor que lo invertido en la contratación del técnico español, hubiese sido invertido en la compra de artilleros con la mitad de la pólvora en cada una de sus piernas, ya que UNAM padece el mismo mal del Guadalajara no anotando goles ni en defensa propia.
Dejando para el final lo del Veracruz, en plena época de la reaparición de la Edad del Hielo, dentro del descongelamiento de Raul Arias y Enrique López Zarza, el primero como director de una orquesta desafinada y el segundo intentando dirigir tras muchos años de no hacerlo en la Primera Nacional.