‘Bailan‘ un tango

Agencias

Una noche de terror, que hizo recordar el 7-0 ante Chile de hace unos años. Argentina borró por completo a México y en 45 minutos lo liquidó para llevarse el duelo amistoso por un 4-0 que pudo ser más amplio, de no ser porque ambos cuadros en la segunda mitad bajaron la guardia.
El escenario de la tragedia fue en el Estadio de Alamodome en Texas, Estados Unidos. Los goles fueron obra de Lautaro Martínez, quien hizo un triplete en los minutos 17, 22 y 39. El cuarto solo lo hizo el contención Leandro Paredes al 33, desde el manchón penal.
Apenas al minuto 16, Néstor Araujo regaló un balón en la salida, Carlos Salcedo se entregó intentando cortar al delantero sudamericano y Edson Álvarez ni siquiera estorbó en el remate cruzado que venció al arquero Guillermo Ochoa para el Argentina 1-0 México.
Como si esa “regada” no fuera suficiente, el 2-0 fue otra desgracia protagonizada por Araujo y Salcedo. El defensa del Celta de Vigo reventó un despeje en el cuerpo del rival, se quedó parado intentando tirar la línea del fuera de lugar al Titán, a quien le pasó de nuevo la locomotora de nombre Lautaro por detrás para otra vez mover las redes.
¡Y lo peor es que ahí no acabó el show! Carlos Salcedo fue con la mano por encima de la cabeza para cortar un centro, el árbitro marcó penal y Leandro Paredes puso el 3-0 de Argentina sobre el Tricolor desde los once pasos a los 33 minutos.
​La “pachanga” siguió y Edson Álvarez -también de noche espantosa- quiso salir con un túnel y perdió la bola. Araujo fue nuevamente exhibido en un mano a mano con Lautaro, pues no supo si reventar o meter el cuerpo, por lo que le dejó el balón a modo para fusilar a Guillermo Ochoa en el 4-0.
El segundo tiempo fue trámite, Argentina se mostró conformista con el marcador y México no tuvo la menor intención de recortar distancias. Era un juego ya sentenciado. Al Tri le quedaba evitar un ridículo aún mayor. Y por tanto no hubo más.