Guerrero de la vida, ángel para su familia


Mary Chuy Rodríguez
El Mundo de Orizaba

Sonríe, juega, abraza, aplaude, grita, expresa lo que siente y no tiene miedo de lo que pueda pasar, Jorge Luis Palomares vive cada segundo al máximo, actualmente tiene el título de tetracampeón Estatal en lanzamiento de bala en la modalidad de deportistas especiales.
El síndrome de Down no ha sido una barrera para él, sino un impulso para día a día demostrar que es un guerrero de la vida, un ejemplo a seguir y un ángel para su familia.
Para su papá, el señor Jorge Palomares, su hijo es un ser especial, ambos son un gran dúo, juegan, platican y se demuestran su amor desmedido: “Ellos saben ser felices y a veces se les llama discapacitados, pero yo creo que son bicapacitados, porque tienen la capacidad de sobresalir aún con las deficiencias que supuestamente nosotros vemos que tienen y también tienen la gran capacidad de ser felices”, dijo.
Tras estar un tiempo en el futbol, se incorporó al Club Ximoskale de Nogales en el 2015, ahí de la mano del entrenador Cristian Alarcón comenzó a entrenar, demostrando importante calidad en las pruebas de campo, especializándose en lanzamiento de bala.
A pesar de ser en ese año su primera participación, logró subir a lo más alto del podio en la clasificación C1, y desde entonces se mantiene como el mejor, logrando este 2019 refrendarse como tetracampeón.
Alentado por sus padres, los señores Jorge e Isabel, el deportista cursa la preparatoria en el Cbtis 192, entrena, va al gimnasio, aprende baile, está enamorado, vende macetas y hasta piensa en algún día poder casarse con Luz, su gran amor.
Si bien su camino no ha sido fácil al sortear la vida desde que nació, él ha salido adelante con la fuerza de su familia, quien solventa todos los gastos que implica su desarrollo, pues los apoyos que en ocasiones llegan a recibir por parte de autoridades son mínimos.
Actualmente, por edad, sólo puede competir en justas abiertas:“Ya no le queda más que participar en eventos de invitación, porque Conade decide que después de los 21 años los chicos ya no pueden participar en los eventos que ellos organizan, situación que en lo particular me parece discriminatoria para ellos, puesto que pienso que a los 22 años para un atleta su carrera no está terminada”, comentó su papá.