Ciudades injustas

México es un país de ciudades injustas y violentas. Ciudades donde los pobres hasta basura comen para sobrevivir. Gente que vive y duerme en las calles y no causa sorpresa su cotidianidad. Vendedores de barquillos, afiladores, eloteras, ambulantes, boleros, payasitos, niños “tragafuego”, trabajadoras sexuales, todos ellos, al igual que los otros ciudadanos menesterosos, son la escoria del capitalismo en la ciudad.
Al capitalismo que beneficia a los ricos acaudalados (porque les reproduce y aumenta sus capitales y plusvalías de propiedades), no le importan los pobres, marginados, desempleados y oprimidos por las injusticias laborales, judiciales, económicas. Los pobres y desempleados al capitalismo no le importan. Importan los trabajadores que son explotables, los que son jóvenes, fuertes, a ellos se explota con largas jornadas de trabajo (disfrazadas de horas extras), y miserable salario mínimo.
Veracruz reproduce este modelo de opresión, aun teniendo un incipiente Gobierno del Estado de tendencia de “izquierda”, gobierno que apenas empieza a entender el “tejemaneje” de la política corrupta regional. En tanto, un puñado de millonarios, se pasea y divierte, come tres veces al día, tienen servidumbre y un amplio parque vehicular, sus empresas les producen millones de pesos al año.
Varios millones de veracruzanos (unos 7 millones de los 8 que somos en total), sufren desempleo, pagan rentas altas por departamento ocupado, comen a medias sin nutrirse lo suficiente (por ello la aparición de enfermedades que pensábamos erradicadas en la entidad), son las víctimas que no le importan a nadie, ni a las iglesias, universidades, partidos políticos, clubes de “servicio”, mucho menos a la clase dominante, que ostenta el poder económico y el control político en la entidad. Orizaba no se queda atrás en esto de las injusticias.
Estudios universitarios documentados (García; 2003, 2010 y 2018), dan cuenta detallada de la inequitativa distribución de la riqueza (vía salarios, prestaciones laborales, calidad de vida), y la alta “concentración” de capital en una docena de familias acaudaladas, que a su vez se han apropiado el poder político de la ciudad, desde hace una década.
El capitalismo (neoliberalismo), aterrizó en el municipio con la llegada del grupo político empresarial, que ha dominado los últimos años la ciudad. Desde el año 2008, las variables económicas locales empezaron a orientarse a favor de una “concentración de la riqueza” en unas cuantas familias “privilegiadas”. El precio de la tierra urbana (plusvalía), se incrementó en favor de los propietarios de casas, terrenos, edificios, inmobiliarias, que dadas las obras de urbanización, empezaron a especular, afectando a los menos favorecidos en materia patrimonial, que no tienen casa propia y que son los que pagan rentas elevadas.
En Orizaba las rentas por casa habitación, oscilan entre 6, 8 y 10 mil pesos al mes, siendo mucho más caras que en la ciudad de Córdoba. Por ello los ciudadanos viven en patios de vecindad, rentan cuartos o subarrendan con algún familiar que los cobije por un costo moderado. Ellos son los que viven en pobreza patrimonial, porque no tienen lugar propio para vivir. El agua y la vivienda son derechos humanos innegables para la subsistencia diaria, así como el alimento y las medicinas. Después vendrá todo lo demás (ropa, calzado).
Lo anterior no quiere decir que antes del año 2008, no existiera “acaparamiento de la riqueza urbana”, lo había con propietarios, que venían heredando casas o mantenían terrenos en espera de la especulación. Pero la gran especulación urbana, puede situarse a partir del año 2010, cuando los “empresarios políticos” trazan un plan, para que a partir de obras municipales, hacer que los presupuestos públicos llegaran directamente a sus negocios, empresas y asociados al grupo de poder, dotándolos de la infraestructura básica para consolidarse financieramente. Por eso sólo se han urbanizado ciertos puntos de la ciudad, donde tienen sus negocios y residencias. Aprovecharon el descontento ciudadano, de muchos años de “estancamiento urbano” consecuencia del largo periodo de dominación, de políticos tradicionalistas del PRIAN local, para aumentar sus negocios.
La “nueva” clase dominante, supo orientar las inversiones municipales, hacia las áreas geográficas que más convenía desarrollar (la parte norte de la ciudad, por ejemplo), porque ahí tenían sus terrenos, negocios y residencias. No generaron el “desarrollo urbano”, de manera casual, lo hicieron con premeditación, muy puntualizado, para sacar ventaja a los presupuestos municipales de Orizaba, orientándolos hacia donde les convenía como grupo de negocios.
En un estudio que realicé en Orizaba en el año 2010 y que publiqué en forma de capítulo de libro, explico las condiciones socio-urbanas en que se encontraba el municipio y, a partir de las cuales, pudieron anclar su proyecto de “negocios” para la ciudad. La izquierda en Orizaba, demostró, en ese tiempo, incapacidad para comprender el momento histórico y explicarlo a los ciudadanos, a partir de los intereses de los trabajadores.
No interpretó, mucho menos logró consolidar un proyecto alternativo de gobierno, que iniciara la “democratización y el desarrollo”, del municipio con visión vecinal y comunitaria. Ahora el neoliberalismo (urbano), ha sentado sus dominios en la municipalidad. Los grandes negocios y plazas comerciales que han surgido a su amparo demuestran lo que escribimos, para los lectores de Diario El Mundo. Ahora, resulta, se controla a los que tienen empleo (trabajadores de empresas y negocios), vía la amenaza de ser despedidos si se rebelan contra la dominación laboral o sindical de las empresas establecidas en el municipio.
La política de “terror laboral y sindical”, de ser despedido injustamente, ha fortalecido el dominio de una docena de familias que mantienen el control del gobierno municipal. Quiere decir que estamos ante una nueva modalidad de dominación en las zonas urbanas, en la era neoliberal. Antes se manipulaba y dominaba a los desempleados, pobres y miserables de la ciudad (lo hacía la vieja guardia del PRI), ahora lo hacen los empresarios políticos que dominan el Ayuntamiento.
Recientemente en un Congreso Universitario sobre Capitalismo, puse el ejemplo de “dominación explotación” que padece el municipio de Orizaba, donde se excluye y expulsa de las fuentes laborales, a quien se rebela y denuncia violaciones a sus contratos colectivos de trabajo. Me pregunté en voz alta en el Congreso, ¿dónde están los análisis de los académicos de la región al respecto del tema abordado?, ¿qué están haciendo los posgrados de las universidades públicas y privadas asentadas en el municipio?, ¿qué publicaciones periódicas realizan los investigadores profesionales, al respecto de la privatización de los servicios municipales en Orizaba?, ¿qué hacen los partidos de izquierda en la ciudad?
La izquierda, si quiere ser gobierno municipal en el año 2021, tiene que entender esto y trazar un plan para “neutralizar” el dominio de la burguesía local. No se trata de hacer a lo “tonto” campañas políticas propagandistas sin un núcleo de dirección. O de escoger a cualquier “hijo de vecina”, sin la formación política y profesional, para encabezar la candidatura municipal o diputacional de un proyecto realista en beneficio de los marginados, oprimidos y desempleados. Tiene que entender, la izquierda, que, en el municipio (el estado y el país), hay una tremenda explotación de la clase trabajadora que gana menos de 6 mil pesos al mes y una “clase dominante” que tiene ingresos de 50 o 60 mil al mes, empezando por los que están en el Cabildo de la ciudad y no quieren bajarse los altos sueldos, o los integrantes del Poder Judicial, que cobran al mes hasta 300,000 (trescientos mil pesos).
Tiene que entender el Ayuntamiento, que hay cientos de trabajadores, de las tiendas del centro de la ciudad de Orizaba, que están ganando 650 pesos a la semana, de lunes a sábado, hacen la limpieza de las tiendas, limpian vidrios de las zapaterías y también atienden a los clientes en horarios que van de las 9 de la mañana a las 14:00 horas y por la tarde de 16:00 a 20.30 horas. Es una explotación salvaje a la que está sometido el trabajador subempleado en la ciudad.
La parte laboral es crucial para la izquierda, a partir de ahí, proponer programa económico de trabajo alternativo (cooperativas de producción en barrios y colonias, elaboración de escobas, jabones, shampoos, brochas, perfumes, desodorantes, entre otros tantos productos de uso doméstico). Se necesita romper el cerco de control que los capitalistas han tejido, con sus empresas, alrededor de las necesidades de los trabajadores. Se requiere, aprovechar el apartado de la ley municipal de Veracruz, referente a las empresas de índole municipal. Ello está contemplado en la ley vigente y los ayuntamientos no generan las condiciones para desarrollar empleo cooperativo, empleo vecinal, de los barrios y colonias ¿Por qué no lo hacen los gobiernos municipales del PRIAN? Porque no les importa sacar de la miseria y pobreza a los vecinos que no tienen empleo, bienestar y seguridad laboral. Son tramposos porque estos gobiernos están aliados con los capitales locales y foráneos, por ello mismo no hacen nada por los desempleados que tienen que emigrar de la ciudad.
¿Cuántos problemas por no analizar puntualmente la realidad de los municipios veracruzanos?, las cosas de la vida municipal no van a cambiar por obra y gracia de la suerte o de la varita mágica del destino. Las cosas cambian cuando se fuerzan a cambiar. Si ustedesvecinos no leen y reflexionan, no evolucionan, estarán estancados, sucederá como en la fábula de la “Ardilla en su jaula”, la ardilla corre dentro de su jaula carrusel, creyendo que avanza mucho, pero en realidad está en el mismo sitio, esto es lo que nos está pasando en Orizaba. Nos vendieron la ilusión de salir adelante con el proyecto neoliberal de “Pueblo Mágico”, pero esto no sucedió, seguimos pobres, sin dinero en los bolsillos, pero hubo algunos que, aprovechando los puestos de gobierno, lograron consolidar empresas y negocios que sí les dieron poder y dinero.
Conversando con un grupo de profesores en conocido café del centro, me decían: “Cuánta razón tienes en tus artículos de martes y viernes, la pregunta es: ¿estarán siendo comprendidos por la ciudadanía?, ¿habrán los regidores, síndico y presidente municipal entendido el reclamo ciudadano de bajarse los sueldos enormes a sólo 20 mil pesos al mes? ¿Continuará la clase política dominante, imponiendo proyectos aunque estos vayan en contra de la ecología urbana y las necesidades de la ciudad? Les respondí: no lo sé, sólo entiendo que hago mi trabajo de analista y crítico, de politólogo de carrera, lo demás es responsiva ciudadana. Ellos, los vecinos, sabrán si continúan bajo el yugo del capitalismo en la ciudad, u optan por una alternativa política diferente, que descarte el autoritarismo y la represión como medios de solución de los problemas de gobierno.
La dependencia que otros municipios cercanos a Orizaba, están teniendo desde hace un par de décadas, es preocupante. Lo poco que ganan los trabajadores en la región, lo vienen a gastar a Orizaba en las tiendas de los dominadores, quedando sus municipios (ciudades dormitorio), en el abandono y sin posibilidad de desarrollo.
De lo que sí estamos convencidos es que de la derecha del PRIAN, PRD, MC, no se obtendrá ningún ”cambio vecinal“. Son partidos muertos, paralizados por la corrupción y el autoritarismo de sus políticas. Las alternativas deberán venir de ciudadanos forjados en la teoría y la praxis política realista y no electorera. Es decir para ”Trasformar un municipio“ se tiene que estudiar, reflexionar, actuar en consecuencia, organizar, dirigir. Cuando se nos quite sólo la ambición de andar tras el ”hueso político“, del ”puesto burocrático“, entonces habrá entrado en nuestra mente (conciencia), el verdadero sentido de la política. La política cómo ”vocación de servicio“ y no cómo ”negocio de individuos o familias acaudaladas“.
Muchas gracias por sus atentos correos.

*Politólogo (UNAM, BUAP). Catedrático. Investigador Universitario.
[email protected]

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz