Sin justicia para Ernesto y Román

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

A unos días de cumplirse 10 meses del asesinato de los hermanos Ernesto y Román Pérez González en manos de la Policía Municipal de Orizaba, la justicia no llega, por el contrario, es lenta y ampara a los implicados.
Dos de los cuatro policías que obtuvieron un amparo federal, podrían quedar libres; a los otros dos policías no les concedieron el amparo a pesar de que en los cuatro casos intervino el Juez decimosexto de Distrito con sede en Córdoba, Tomás Zurita García.
Román Pérez, padre de las víctimas, señaló que no entienden cómo un juez puede dictar sentencias de amparo diferente a cuatro policías, todos presuntamente involucrados en el asesinato de sus hijos, la mañana del 1 de noviembre de 2018.
De los seis policías que están encarcelados por presuntamente participar en el asesinato de sus hijos, cuatro solicitaron amparos federales, a dos se los otorgó el juez Tomás Zurita García, y a otros dos, se los negó.
Ante la sentencia de amparo, la defensa legal de la familia Pérez González interpuso un recurso de inconformidad y están en espera de que un grupo de magistrados en Boca del Río ratifique la sentencia de amparo que favorece a los policías y les dé la libertad mientras continúa el proceso, o bien, revoque el amparo y que sigan en prisión mientras se sigue el proceso.
El caso, explicó está a punto de llegar a la etapa intermedia del proceso, pero por el momento está detenido hasta que los magistrados decidan que procede.
Señaló que hasta el momento, los seis policías implicados no han querido declarar sobre qué pasó esa madrugada.
“Solicitamos que se hagan las cosas conforme a derecho y se aplique la ley; serán los ministros los que van a analizar y determinar lo que proceda con las dos sentencias de amparo que se otorgaron a dos policías”, comentó.
Los padres piden a los ministros que no ratifiquen los amparos y se les niegue la libertad, para que continuen el proceso en prisión en tanto se llega a una sentencia.

“Una herida abierta”
Román Pérez dice que la familia ha tenido que vivir con una herida abierta ante el homicidio de Ernesto y Román a manos de policías municipales de Orizaba y al mismo tiempo exigir se esclarezcan los hechos.
“Me queda claro que mis hijos, aquí donde estamos, afuera de mi casa, no se murieron solitos, ni se inflingieron ellos solos los impactos de bala en sus cuerpos. Forzosamente alguien les disparó y los únicos que estuvieron en este lugar fueron los policías, solamente ellos conocen quiénes, cuántos y por qué lo hicieron”, comentó.
Indicó que espera que los policías tengan el valor suficiente para declarar qué fue lo que pasó, así como tuvieron el valor para asesinar arteramente a sus hijos.
Ninguno de los seis policías han declarado, insistió, sólo ellos conocen la verdad de qué fue lo que pasó esa mañana del primero de noviembre del 2018.
“Podrían estar
protegiendo a otro”
El silencio de los policías podría interpretarse como que están protegiendo a alguien más, “realmente no podemos saber. Recalco: mis hijos no se murieron solitos, no se pusieron ellos solos las balas.
“En este caso hubo algo que sucedió y los por qués solo los policías lo saben y eso es lo que queremos saber”.
Vivir con el dolor de perder a alguien que es parte de tu sangre, es algo inexplicable, señala. Pero además ver que el proceso avanza con mucha lentitud, es algo tortuoso.
Como si hubieran una película de horror, dijo, estoy en espera de que esa película llegue a su final y que éste sea una sentencia contra quienes asesinaron al odontólogo Ernesto y al profesor Román.
Si los policías se dicen inocentes, consideró, deberías de aclarar qué fue lo que pasó esta mañana del 1 de noviembre del 2018, así las autoridades tendrían pleno conocimiento de que fue lo que pasó y quiénes son los involucrados en este artero asesinato.
Sin embargo, mientras los policías no den información al respecto, es más difícil esclarecer el caso aunque Román Pérez confía en que las autoridades tomen en cuenta las pruebas que la familia ha presentado del caso.