Preso en reclusorio, libre en las redes

AVC Noticias

Ciudad de México.– Javier Duarte de Ochoa, ex Gobernador de Veracruz preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México por desvío de recursos, intenta defenderse de acusaciones a través de las redes sociales, mismas plataformas que durante su Gobierno intentó censurar con una “Ley antituitera”.
La identidad de quienes prestaron lo servicios de community manager al ex mandatario estatal desde abril de 2017, fecha en que fue capturado, hasta septiembre de ese año, es desconocida, pero no la intención de limpiar su reputación y mantener fresca en la memoria de los 276 mil 786 usuarios que siguen a Duarte de Ochoa en Facebook desde los tiempos en que gobernó Veracruz con un control desmedido de su imagen pública ante los medios de comunicación.
Aunque las redes sociales no tuvieron una importancia central en la administración duartista, el ex priísta no las mantuvo totalmente desatendidas. En el 2011 promovió la llamada “Ley Antituitera”, y lejos de los reflectores mediáticos, favoreció a sus principales colaboradores, entre ellos Oliver Olea Jarquín, especialista en marketing político quien en 2009 dirigió su campaña en redes sociales.
Tras el triunfo de Javier Duarte, Olea Jarquín fue asesor externo de medios digitales del Gobierno de Veracruz y en el 2014 asumió una jefatura delegacional de Radio Televisión de Veracruz (RTV), organismo al que se destinó una parte del presupuesto de comunicación social para el desarrollo de campañas turísticas. Olea Jarquín no fue implicado en ningún cargo de corrupción a pesar de su cercanía con el ex Gobernador y sus voceros.
A cuatro años de distancia de la frase “A Karime y a mi nos encanta Internet, aunque me hagan memes” que Duarte expresó para promover la campaña Veracruz Digital, el ex Gobernador intenta limpiar su nombre con ayuda de las redes sociales, mismas plataformas que intentó censurar por medio de la reforma al artículo 373 del Código Penal de Veracruz.

Reactiva su Facebook
El 26 de mayo de 2017, unos días antes de que fuera extraditado desde Guatemala a México, su perfil de Facebook fue reactivado a pesar de que él no contaba con acceso a Internet en ese momento. Ese día, alguien actualizó su foto de perfil y comenzó la serie de publicaciones con las memorias de su Gobierno.
Los breves mensajes que tenían por objeto enaltecer la labor de Duarte como servidor público fueron realizados por un colaborador que no sólo mantuvo el formato y estilo de redacción que el perfil presentó mientras era Gobernador, también tenía conocimientos especializados en redes sociales. Por dar un ejemplo, la persona que redactó los mensajes procuró que la extensión de las frases no se excedieran de cinco renglones y de esta manera evitar que el texto se contrajera en el timeline de Facebook.
Al corte de esta nota, tres usuarios radicados en México y otro más con ubicación desconocida administran este perfil, según señala la información de transparencia que proporciona la red social.
A raíz de que el juez del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, Marco Antonio Fuerte Tapia, suspendió la condena a Duarte, sus perfiles de redes sociales volvieron a activarse. De acuerdo con uno de los mensajes publicados en los últimos días, el ex Gobernador daría indicaciones a terceros para publicar información en su defensa.
“Ante la imposibilidad de defenderse personalmente de señalamientos absurdos al no tener acceso a herramientas de comunicación electrónicas, @Javier_Duarte por medio de terceros con los que mantiene contacto vía telefónica enviará información vía su cuenta de Twitter #JavierDuarte”, se indicó en la cuenta de Twitter del ex Gobernador.

Antecedentes

Duarte vio la oportunidad de promover su campaña para Diputado federal a través de las redes sociales durante las elecciones intermedias del 2009. De esa fecha datan los perfiles de Twitter y Facebook que hoy le sirven de conducto para apelar a su defensa ante la opinión pública.
Aquel año, Oliver Olea Jarquín inició su colaboración con Javier Duarte. Según el currículum publicado en la página oficial de Radio Televisión de Veracruz (RTV), empresa estatal donde el estratega político laboró durante la administración duartista, entre el 2010 y el 2011 se desempeñó como asesor externo en redes sociales del Gobierno de Veracruz. También se señala que fue estratega digital durante la campaña a Gobernador de Javier Duarte.
“Ha laborado como asesor de mercadotecnia política e imagen en la campaña política a la Senaduría de Héctor Yunes, asesor y productor independiente/Gobernador Fidel Herrera Beltrán, community manager candidato Javier Duarte de Ochoa en la campaña política gubernatura Estado de Veracruz, asesor mercadotecnia política en la campaña política alcalde de Boca del Río/Salvador Manzur [sic]”, señala el documento.
De acuerdo con el currículum que presenta Olea Jarquin en su portal web oficial, también fue director de Comunicación Social del Ayuntamiento de Boca del Río durante el sexenio de Fidel Herrera Beltrán, otro ex Gobernador caracterizado por el excesivo gasto en comunicación social destinado a la promoción de su imagen pública.

Él temía a
las redes
La administración de Javier Duarte fue omisa en señalar el monto gastado en publicidad en plataformas como Twitter y Facebook. Las actividades en estas plataformas no fueron reportadas a profundidad en los informes anuales y se manejaron como parte de las actividades generales de la Coordinación de Comunicación Social. Pero el derroche en publicidad sí fue documentado.
De acuerdo con Reforma, Javier Duarte derrochó en publicidad 8 mil 727 millones de pesos, equivalentes a 4 millones de pesos por día durante su Gobierno. El ex Gobernador también mostró preocupación por lo que los veracruzanos expresaban en las redes sociales. Una de estas preocupaciones se vio materializada en la llamada “Ley Duarte”, o “Ley Antituitera”, una modificación al artículo 373 del Código Penal de Veracruz que condenaba cualquier falsa afirmación sobre la existencia de explosivos u otros artefactos que pudieran dañar a la población.
La ley fue impulsada a raíz de que Gilberto Martínez Vera y María de Jesús Bravo fueron acusados de terrorismo y encarcelados por difundir un falso rumor sobre un explosivo en una escuela. El caso generó alerta entre organismos internacionales cono Amnistía Internacional.
En el 2013 la ley fue declarada antincosntitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) debido a que violentaba el derecho a la libertad de expresión. Pero las acciones de Duarte para controlar la actividad de los usuarios veracruzanos se extendieron en el terreno administrativo.
Tras el inicio de la Estrategia Digital Nacional (EDN), Duarte promovió en su estado la campaña Veracruz Digital, cuyo costo se mantiene desconocido, con la que advertía del uso de datos personales en la Red pero con un discurso en el que sobredimensionó los peligros de la Red.
“En internet todos perdemos un poco de privacidad. Nuestra información personal es más accesible, pueden localizarnos con facilidad, y en ocasiones no sabemos qué páginas visitan nuestros hijos pequeños,” señaló Duarte en un spot publicitario.