Sufre escritora 16 meses de acoso

El acoso inició con insultos, denunció la poeta. Imagen genérica / Foto Depositphotos

Agencia Reforma

CdMx.- Mónica Soto se dedica desde hace cuatro años a escribir poesía y compartir fotos en redes sociales; sin embargo, sólo eso bastó para ser blanco de acoso cibernético e, incluso, amenazas de muerte.

Al principio trató de no angustiarse, pero le empezaron a llegar hasta cinco mensajes al día, por lo que le preocupó que se tratara de alguien con una fijación.

“En abril del 2018 empecé a recibir mensajes de alguien que me decía que era yo una ridícula, que por qué hacía eso, que estaba yo espantosa y diciéndome que era una inútil y que nada más sabía enseñar el cuerpo”, contó la escritora en entrevista.

La denuncia de la poeta hecha pública en Twitter. Foto Especial

Cuando en septiembre del mismo año recibió una amenaza directa hacia sus hijos, la mujer se acercó a la Policía Federal y, como parte de la investigación, le recomendaron colocar un correo personal de contacto en su blog con el fin de que fuera más fácil rastrear el origen de las amenazas.

“Fue un error garrafal porque puse mi correo electrónico y empezaron a llegar los mensajes directos”, cuenta Soto.

Además, su acosador no utilizó una única dirección electrónica para amenazarla y hostigarla, sino que hizo uso de plataformas por Internet dedicadas a generar correos electrónicos que tienen una duración de 15 a 60 minutos de existencia, así que cuando la Policía intentaba rastrearlos, estos ya no existían.

Debido a ello, las autoridades no pueden averiguar quién es la persona que ha estado molestándola desde hace 16 meses y, por el contrario, le llegaron a sugerir la inexistencia del acosador, dudando de su declaración inicial.

Ello debido a que recientemente, cuenta Mónica, le fue informado que para continuar con el proceso de denuncia se tiene que someter a una serie de exámenes psicológicos para poder garantizar que no es ella la que se está enviando los mensajes agresivos a sí misma.

“Algunas de las Ministerios Público me dijeron que cómo es posible que sea yo misma la que se manda los mensajes, pero que tienen qué investigar si no estoy loca y me automando mensajes para llamar la atención.

“Lo cual francamente me parece una humillación terrible para alguien que finalmente es una víctima de acoso y va a denunciar”, expone con indignación Soto.