Héroes anónimos

Carmen Lara
Cortesía

Ser bombero es sinónimo de valentía, coraje, pasión, entrega, servicio y conocimiento, es olvidarse del miedo al fuego y enfrentarlo de tal manera que puedan salvar la vida de alguien más, a pesar de que la suya también se encuentre en riesgo.
La historia de los bomberos de Orizaba data de agosto de 1881 en ese entonces el municipio convocó a los ciudadanos jóvenes de la ciudad para unirse a formar la corporación de bomberos y desde ese momento se comenzó a trabajar.
“Este patronato actual fue fundado por un grupo de orizabeños que se interesó en darle a Orizaba y la región un cuerpo de bomberos competente, capaz y preparado; este año el patronato cumple 50 años de ser fundado y combatir el fuego, por lo cual nos sentimos muy orgullosos”, mencionó Manuel Jiménez Cadena, Comandante de Bomberos.
A partir del 22 agosto de 1971 iniciaron sus labores, en ese entonces ocupaban los recursos que tenían a la mano para combatir el fuego, sin embargo, tiempo después llegó la modernidad y con ello las máquinas semiautomáticas, las técnicas modernas y el equipo de protección profesional.
Actualmente ante las necesidades y el desarrollo de la ciudad los bomberos han tenido que ampliar su campo de acción, sus servicios y capacidades, hoy en día no solo atienden llamados de fuego también acuden a los accidentes automovilísticos, rescates de personas atrapadas en los mismos, rescate de personas atrapadas en empresas o en las partes altas de edificios, casas, entre otros más.

Espíritu de ayuda
Para ser bombero se requiere mucha voluntad, querer a su ciudad y sobre todo un espíritu de ayuda para con la humanidad, más que bomberos atrevidos y “fortachones”, el comandante Manuel, busca bomberos que tengan el sentido de la humanidad primero, de la ayuda y que estén dispuestos a respetar los reglamentos internos para poder capacitarse con los entrenamientos y el adiestramiento que esto significa.
El adiestramiento y los entrenamientos forman una pieza clave dentro de la formación de los bomberos ya que de esta manera se les puede autorizar atender las emergencias y hacer frente a los diferentes fuegos, pues antes de tomar acción deben detectar a qué tipo de fuego se están enfrentando para prepararse y equiparse debidamente para poder ingresar a combatirlo.
Uno de los mayores retos a los que se enfrentan como bomberos, es que siguen siendo humanos y que ellos al igual que las personas que se encuentran atrapados en el fuego corren riesgo, por eso es importante que siempre se preparen para proteger su propia integridad y desde luego la de las víctimas.

Enfrentan el miedo
El miedo al fuego, es normal, sin embargo, los bomberos tienen una preparación psicológica en la cual se les permite desarrollar todas sus capacidades y aptitudes para que al estar en el momento de la acción puedan ser capaces de enfrentarlo y desempeñar su trabajo de una manera exitosa, evitando que el miedo o temor los pueda paralizar.
Así como combaten el miedo al fuego, también lo hacen con el tiempo, ya que este es un enemigo para ellos, los bomberos requieren minimizar los tiempos de llegada así como tomar decisiones contundentes que les permitan salvar la vida de las personas, ya que esa siempre es su meta.
“Generalmente cuando vamos camino a un accidente pensamos que persona estará adentro, si es un abuelito, un menor, una mujer, que pasaría detrás de la explosión, en que parte de la casa están situados, todo esto nos motiva a dar lo mejor de nosotros en cada llamado que atendemos”, argumentó el comandante de bomberos.

Un estilo de vida
Desde la primera vez que se les da la oportunidad a los jóvenes de ser bomberos, ya es motivo suficiente para sentirse orgullosos, pues en la central Elías Chahín Simón, esto es una de las cosas que más satisfacen a los bomberos, además de entrenarse, recibir su capacitación y poder ayudar a los demás.
Por su parte el comandante de bomberos Manuel Jiménez Cadena, siempre se encuentra motivando a sus elementos a que se sientan orgullosos de portar una insignia o una camiseta, ya que el uniforme se gana con las acciones, la disciplina y la entrega al momento de los llamados, eso es lo que distingue a un bombero.
En la central Elías Chahín Simón, siempre motivan e incentivan a sus elementos para que se sientan orgullosos de ser bomberos y ser útiles a la ciudadanía, pues esto es un estilo de vida muy gratificante, actualmente este patronato de bomberos cuenta con 10 elementos repartidos en guardias de cinco, donde hacen frente a las emergencias de Orizaba sino de algunos lugares cercanos.
A pesar de que su vida está en constante riesgo, no cuentan con sueldos exorbitantes por lo cual tienen la necesidad de tocar puertas con empresas particulares para que los apoyen con una gratificación a los jóvenes que se encuentran en la central todos los días.