Transparencia, un reto de la elección del PAN

De la Redacción

Luego de que en los últimos cuatro años comenzó la fractura interna del Partido Acción Nacional (PAN) que conllevó a la creación de grupos de poder, dejando de lado su lema de unidad, la resolución de repetir en septiembre la elección por la dirigencia estatal que obedece a una “justicia electoral” le dará a la militancia albiazul, la oportunidad de reinvidicarse.
El actual consejero nacional del partido blanquiazul, Víctor Serralde Martínez, precisó que con ello, el PAN enfrenta la responsabilidad de salir con transparencia y claridad en los resultados que arroje la votación entre los contendientes, Joaquín Guzmán Avilés y José de Jesús Mancha Alarcón para no dar paso a la impugnación.
Además de tener al menos otros dos retos: hacer una campaña de altura, de propuestas, que exprese una visión de lo que quieren por el PAN; que se retiren en el mayor grado posible de la acusación, del señalamiento, de la siembra de dudas, de la intriga y de la mezquindad, así como procurar los espacios de diálogo para “recomponerse” con los diversos sectores sociales para dejar de ser un partido de internautas.
Enfatizó que al reunificarse será para sumar fortalezas, al admitir que se formaron “grupos de participación” (poderes) dentro de Acción Nacional, encabezados por personajes como el ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y el senador Julen Rementería del Puerto. Tras el proceso interno que tendrán para renovar su dirigencia estatal, Martínez Serralde dijo que habrá mucho por trabajar para recuperar la credibilidad de cara a la siguiente contienda electoral.

Víctor Serralde, gracias por conversar con El Mundo; entrando en materia del PAN lo que está en la palestra es la elección interna ¿En qué contexto se da esta elección, quiénes son los contendientes y cómo se espera este proceso?
Muchas gracias a ustedes, por supuesto al medio que nos da la oportunidad de dirigirnos a la ciudadanía por su conducto. El proceso interno del PAN tendrá dos figuras que representen dos versiones distintas de cómo dirigir nuestro partido. Por un lado el ex presidente estatal, José de Jesús Mancha Aguilar, quien es un militante del PAN, diputado local por la vía plurinominal y por el otro lado Joaquín Guzmán Avilés, ex alcalde de Tantoyuca en tres ocasiones, ex diputado local, ex diputado federal, un hombre de larga trayectoria.

En ese sentido ¿qué opinión le merece la decisión de los tribunales al ordenar repetir la elección interna de su partido?
Primero que nada, es un ejercicio exhaustivo de la justicia electoral que no tomo como un caso menor lo ocurrido en la pasada elección, dos de tres tribunales determinaron que el proceso había presentado condiciones de inequidad, de falta de transparencia, de un pésimo manejo en el traslado de paquetes en la cadena de custodia y que merecía la militancia del Partido Acción Nacional repetir el proceso para tener certidumbre en tanto de quién será su próxima dirigencia, pero sobre todo, significa para mí una oportunidad muy valiosa para demostrar primero hacia adentro que somos capaces de hacer las cosas bien, y después hacia afuera de que podemos salir de un proceso electoral transparente ordenado, a la altura de lo que la ciudadanía espera y que a partir de esa nueva dirigencia podremos recuperar un rumbo que se extravió en una dirigencia anterior, que no entendió cuál era la misión que el Partido Acción Nacional le había encomendado a quien llegó a ser presidente.
Subrayo específicamente este punto, porque José de Jesús Mancha Aguilar, ‘Pepe Mancha’, es el primer presidente que llegó a ese cargo, sin tener que disparar un sólo balazo.
Todos los grupos de Acción Nacional, coincidimos en nombrarlo presidente, se llegó a un enorme consenso, pero lamentablemente quien se comprometió con la unidad como un estandarte, a las pocas semanas tropezó con sus propias acciones. Empezó a distinguir panistas proclives a su manera de actuar y panistas que no avalábamos de ninguna manera sus decisiones.
Aquí fue a la inversa, empezamos hablando de unidad y terminamos excluyendo a más de la mitad del PAN durante tres años, así que este es el camino que se puede retomar, a partir de lo que los militantes decidan, a partir de lo que las autoridades y órganos del propio partido protejan y sepan cuidar, que es un proceso ordenado, equitativo y transparente que satisfaga las expectativas de todos quienes estamos en Acción Nacional.

¿En qué momento surge esta pugna entre los hoy candidatos nuevamente?
Es importante subrayar que en la vida interna de Acción Nacional hay quienes proponen en gris, hay quienes proponen en azul, hay quienes proponen en blanco, hay quienes proponen de distintas maneras, y cada propuesta genera una corriente de identidad. Tenemos muchos años entendiendo que esas notables y relevantes personalidades establecen corrientes.
En la toma de decisiones del presidente se fueron generando rupturas y fracturas de quienes no encontramos ni conveniente ni oportuno las decisiones tomadas y nos fuimos nuevamente dividiendo y segmentando. Algunas como haber cambiado el método tradicional interno del partido que es por elección de militantes escoger a sus candidatos, nuestra famosa democracia interna se vio vulnerada con quienes añorando su pasado en otro partido invocaron la designación o dedazo, como tú le quieras llamar, como método para seleccionar a quienes iban a representar a Acción Nacional.
Esas decisiones crearon divisiones y no fueron las únicas, después de ello vinieron las alianzas, con partidos tan disímbulos como el PRD, alianzas que fueron expuestas a la militancia sin saber qué costos implicaba en términos de espacios de representación, un partido que nos aportó 115 mil votos tuvo una comisión muy generosa desde el PAN, en donde se le entregaron prácticamente la mitad de los distritos en términos de diputados locales.
Así que el PAN empezó a desajustarse cuando las decisiones del presidente dejaron de ser la visión común del PAN y se convirtieron en la visión del presidente y convivieron y compartieron esas decisiones aquellos que las sintieron convenientes y proclives. Los resultados ahí están a la vista. En términos de competitividad electoral posiblemente pasamos de no haber gobernado Veracruz a gobernar Veracruz.
Ahora nos hemos aglutinado muchos en torno a la propuesta de Joaquín Guzmán, que comparte la visión que nosotros tenemos, esencialmente, un PAN que retorne a sus valores democráticos a donde el voto y la opinión de cada militante se le respete y sea determinante para definir el rumbo de Acción Nacional. Un partido que analice las alianzas políticas con los costos que ellas significan y que vayamos a acuerdos de la coyuntura que sea sin perder identidad ni valores. Un partido que genere cuadros políticos desde su propia militancia y que no tenga que importar de otros partidos a quienes fueron educados con una cultura política distinta a los valores de Acción Nacional.

¿Podríamos decir que es realmente una pugna?
La confrontación está claramente entendida como una confrontación, de dos visiones distintas de cómo entender, de cómo dirigir a este partido, específicamente eso. Desde quienes quieren las designaciones, desde quienes quieren sacrificar espacios políticos para otorgárselos a los que vienen de fuera, en contra de quienes queremos que las decisiones provengan de los militantes y que generemos cuadros políticos relevantes para que con la propia cantera ocupemos los espacios políticos, pero no solamente se queda ahí. Se queda en quienes invocan el rencor y el odio, la confrontación.

¿Se puede hablar entonces de que se formaron grupos de poder al interior del PAN?
Prefiero decir que se formaron grupos de participación que tienen nociones distintas de cómo actuar dentro de Acción Nacional, encabezado sin duda alguna por las figuras notables y relevantes que tenemos dentro de este partido. Es innegable que la familia Yunes, encabeza una manera, una visión de hacer las cosas, es innegable que Yulen Rementería tiene una relevancia que encausa una manera distinta de hacer política, lo mismo el diputado Enrique Cambranis, por supuesto, Joaquín Guzmán, que es un líder relevante en la zona norte con una profunda influencia en el PAN, tiene una manera muy peculiar de entender y ver al PAN, así Pepe Mancha y sin duda alguna, no puedo evitar reconocer que tu servidor también encausa una noción distinta dentro de este partido.

¿Cuál es su análisis de cara a esta elección nacional con Manuel Gómez Morín, Marko Cortés, incluso la separación calderonista?
Primero que nada quiero decirte que el año pasado vivimos una renovación de presidencia nacional en donde por un lado se presentó la propuesta encabezada por Manuel Gómez Morín y por otro lado la propuesta encabezada por Marko Cortés, pasamos por un proceso que fue altamente distinguido por la confrontación de ideas que cada uno tenía una noción y visión distinta de cómo encausar el partido y la crítica interna se presentó en los debates que se fueron dando en cada mesa, pero que al final, después del proceso tuvieron los puentes necesarios.

Y las expectativas para terminar este año
Eso es lo más importante, en este periodo de PAN dirigido por Pepe Mancha, Acción Nacional se convirtió en un partido que se fue ausentando de las calles, ausentándose de las causas, ausentándose de la vida real de los ciudadanos en Veracruz, y se concentró en el espacio virtual del Facebook. De la mano de Pepe Mancha, Acción Nacional pasó a ser un partido de internautas, un partido que está únicamente atento de si algún actor político se resbala y se cae para subir el meme y con eso intentar debilitar a otras fuerzas políticas, cuando la sociedad lo que espera de Acción Nacional es que regrese a nuestra realidad y represente las causas sociales.
Estamos en una región cafetalera y de la mano de Pepe Mancha, Acción Nacional ha guardado silencio en torno a una problemática que todos conocemos, la volatilidad de los precios, la injusticia social que vive un cortador de café, la injusticia social que vive un productor de café, y la incertidumbre en la que cae un industrial o beneficiador de ese producto, el PAN no está en ello. No hay un solo diputado, no hay un solo senador, no hay un dirigente partidista que exprese una opinión, pero de eso a que haga una propuesta y mucho menos que encabece una protesta. De la mano de Acción Nacional aspiro a que regresemos al diálogo en la mesa con los cañeros, al diálogo en la mesa con los cafetaleros, al diálogo en la mesa y en las calles con las amas de casa que mandan a sus hijos a la escuela con la incertidumbre de una sociedad atacada y diezmada por la inseguridad.
Ese es el PAN que viene de la mano de Joaquín Guzmán, salir del internet, salir del mundo virtual y convertirnos o regresar a ser el partido de causas de la sociedad. No perder la identidad, seguramente habrá escenarios en los que tengamos que construir con otros partidos y posiblemente crear coaliciones o algún mecanismo de participación común en las urnas pero no por ello sacrificar ni la identidad política, ni la propuesta política del PAN, ni por supuesto, el capital político que constituyen nuestros liderazgos y nuestros militantes. Ese es el PAN que viene con Joaquín Guzmán, estoy convencido de que podemos no sólo ser oposición, sino además, fuerza transformadora y factor de cambios. Y ser fuerza transformadora significa jugar del lado de la sociedad impulsando causas, impulsando propuestas y factor de cambio de la mano de los actores posibles que quieran construir.
Veracruz no necesita solamente partidos de oposición, necesita partidos de construcción, el actual Gobierno del Estado ha demostrado en su novatez, en su novedad, buenas intenciones pero malos resultados a quien no sabe hay que ayudarlo, a construir lo que nosotros consideremos que se debe construir junto con ellos para bien de Veracruz, hay que criticarlos pero con la propuesta en la mano, hay que criticarlo cuando las cosas no tienen posibilidad ni rumbo, pero también hay que ofrecerles la posibilidad de ir solidarios en lo que Veracruz demanda. Hoy Manuel Gómez Morín forma parte de la Comisión Permanente y del Consejo Nacional del Partido a invitación de Marco Cortés.
En Veracruz, sabemos que vamos a una contienda que va a ser una contienda reñida con una confrontación ideológica y con una confrontación pragmática o práctica que en los hechos nos va a llevar a poner nuestras tremendas diferencias. Y estoy seguro que habrá actores externos que utilizarán esta confrontación ideológica y práctica para intentar exhibir al PAN como un partido que se destruye a sí mismo y que se desmorona, pero no lo van a conseguir, porque estoy perfectamente convencido de que en Acción Nacional tenemos esta enorme capacidad de recomponernos a través del diálogo cuando hemos pasado de la contienda. Yo tengo mucha esperanza de que este proceso lo gane Joaquín Guzmán, quien desde ya le ha tendido la mano a todos, lo que está intentando construir es un PAN que desde ahorita se unifique en torno a una visión común de lo que queremos para el futuro.