El gran día llegó

Richie Viloria
El Mundo de Orizaba

La iglesia de Nuestra Señora del Carmen fue el escenario perfecto para que Óscar Ordaz Sarmiento y Arlette Quintero-Mármol García prometieran mutuamente amarse y quererse toda la vida; fue la boda que siempre soñaron, de la que por supuesto hicieron partícipes a toda su familia y varios de sus amigos, recibiendo de todos ellos los mejores parabienes a fin de que su nueva vida en matrimonio sea siempre feliz, maravillosa y colmada de amor.
El gran día se vivió con felicidad y un poco de nervios, normal en toda celebración, la novia entró a la iglesia del brazo de su padre rumbo al altar, donde la esperó su aún prometido para recibirla con una sonrisa y enseguida disponerse a escuchar el sermón que el sacerdote les dedicó. En los momentos de silencio todos elevaron sus oraciones para pedir que los nuevos esposos vivan en prosperidad y abundancia, de igual manera se les concedió la eucaristía y bendición nupcial.
Horas más tarde los recién casados ofrecieron una recepción de lo más elegante para sus invitados, en la que continuaron recibiendo los buenos deseos por esta nueva vida juntos. Se departió un rico banquete y por el resto de la noche la pareja se expresaba con tiernos besos y abrazos ese amor que los motivo a contraer matrimonio. Este fue un día muy especial para Óscar y Arlette, donde Dios fue el principal testigo de la unión entre estos dos corazones.
¡Muchas felicidades!