Inolvidables hazañas dignas del ‘Mantecas’

Tomás Setién Fernández.
El Mundo de Córdoba

Fue parte central de aquella caravana de boxeadores cubanos, traídos en el fondo de la maleta por aquel promotor boxistico Cuco Conde, llevados también de la mano por uno de los mejores managers antillanos llegados a nuestra nación, el conocido como Kid Rapidez, engalanando las noches del boxeo capitalino, claro esta los sábados, en la suntuosa Arena México, José Angel Mantequilla Nápoles, enarbolando la bandera de Cuba, al lado de Ultiminio Ramos, Manolo Mora y Babe Luis.
La clase de Nápoles se vio desde los primeros momentos, bordando verdaderas obras de arte en el ring, sumando victorias y vítores por igual, corriéndole el campeón mundial de la división Welter, aquel shérif texano Curtis Coke, hasta que Jose Angel lo acorralo, y dándole una gran lección de boxeo le arrebato el fajín.
Peleas sangrientas también las tuvo Mantequilla, sobre todo cuando enfrento a Billy Backus, un tipo que hacia mas daño con la testa que con los puños, teniendo que sudar rojo el maestro para vencerlo.
Tal vez un solo pecado tuvo el cubano, cuando accedió por varios miles de pesos a combatir con Carlos Monzon. en una división superior a la que reinaba. dentro de un combate con reflectores encendidos por todas partes. cortesía del actor francés Alain Delon, que fue el insólito promotor de ese combate totalmente disparejo, celebrado en Paris en el año del 74.
Nápoles se quedo sentado en su banquillo, tras recibir los golpes demoledores del argentino y ya no salió a combatir a la altura del séptimo round.
Idolo dentro y fuera del ring, el propio cine mexicano lo hermano con Santo el enmascarado de Plata. para enfrentarlo a La Venganza de la Llorona.
José Angel partió a los 79 años de edad al olimpo de los grandes boxeadores de todos los tiempos, habiendo sido comparado inclusive con la clase y arte de aquel Sugar Ray Robinson.
Hoy al lado del alma. también inmortal de Ultiminio Ramos. su gran amigo terrenal encabeza el tour hacia la gloria como, cuando llegaron a México en los maravillosos años sesentas.