El perro y el gato

Hands writing on old typewriter over wooden table background

Marilú López Baca

¿Qué sucede entre el perro Manchas y el gato Rufus, que siempre se están peleando? ¿Por qué, si en el jardín de mascotas, habían sido los mejores amigos?
Habría que comenzar diciendo que, como muchos de los malentendidos, todo inició por un error, que dio lugar a un pleito y luego se convirtió en una gran enemistad.
Sucedió que el perro Manchas había terminado de bañarse y en el momento que se sacudía para secarse, no se dio cuenta que pasaba su vecino y amigo, el gato Rufus, y accidentalmente lo mojó.
Rufus no lo interpretó así, al contrario, pensó que había sido una acción hecha a propósito, para molestarlo, por lo que decidió vengarse de él.
Así comenzarían una de serie de situaciones en donde ambas partes planearían algo para perjudicar al otro.
El loro Paco, amigo de Manchas y de Rufus, no tan solo había sido testigo de este distanciamiento, sino que también se había convertido víctima, ya que las peleas nocturnas entre el perro y el gato no lo dejaban dormir. Paco decidió intervenir e investigar, entre los demás animales amigos, de qué forma poder resolver el problema, por lo que decidió comenzar preguntando cómo era la personalidad de cada uno.
El loro descubrió que el perro Manchas era un poco difícil: casi nunca aceptaba sus errores; el gato Rufus era enojón, un tanto exagerado y un poquito mentiroso.
¿Podrá el loro Paco hacer que Manchas y Rufus arreglen sus diferencias?
“El perro y el gato” es este hermoso y reflexivo cuento, escrito por la pequeña Katia de Jesús Gordillo García, ganadora del Tercer Lugar del Octavo Concurso de Cuento Infantil de la Editora de Gobierno del Estado y que, el día de ayer, se presentó en la sala de eventos del Palacio Municipal de Yanga.
Katia, quien tiene 11 años y acaba de concluir la primaria en la Escuela Hispano Mexicana de Córdoba, nos presenta esta historia que pareciera un simple cuento infantil.
¿Y si pensamos en Manchas y Rufus como dos familias que tienen problemas? ¿O en dos gobernantes que no quieren limar sus diferencias? ¿O en dos compañeros de trabajo que no han podido conciliar?, ¿O en una pareja de casados o, simplemente, en dos compañeros de clase? El cuento podría ubicarse perfectamente en muchos escenarios y servirnos para iniciar el diálogo.
En entrevista para Diario El Mundo realizada en meses pasados, Katia comentó que la idea del cuento le surgió porque su perrita siempre se andaba peleando con un gato vecino y eso a ella le preocupaba. Así nació este cuento que, para la pequeña escritora, nos debería llevar a reflexionar: «…hay que ver nuestros errores, antes que los demás nos los señalen. Hay que dialogar para aclarar malos entendidos, disculparnos con quien hemos tenido una diferencia, tratar de entender a los demás, ponernos en el lugar del otro y vivir en paz».
Sin duda una tarea nada sencilla, pero que nos haría convivir en mayor armonía con quienes nos rodean.
Estoy segura que este cuento, que cuenta con simpáticas ilustraciones a cargo de Irving Ramírez, será de su agrado.

Te sugiero:
Conseguir este hermoso texto cuyo costo es de 125 pesos. Leerlo en familia nos haría muy bien y, a partir de esto, dialogar sobre temas como las diferencias, el lenguaje de cuidado, la conciliación y la amistad.

 

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