Las leyendas acabables

Tomás Setién Fernández

Se dice que la portería es el puesto mas ingrato que existe en una cancha de fútbol, ya que cuando tiene una actuación memorable algún portero, en el viaje de regreso a su hogar llega cargado en hombros por sus fieles seguidores, pero si a la otra semana comete errores fatales, bien merece ser fusilado sin necesidad de que se le confiese antes, y ademas llega cargado, pero con piedras.
Todo eso viene a colación con los grandes arqueros que ha dado el fútbol mexicano rentado, y que en alguna ocasión oyendo como tocaba la puerta el substituto, tuvieron que plegar su propia leyenda, abriendo la puerta que conducía a la calle, y que sigue conduciendo en tiempos actuales.
Por ejemplo la segunda llegada de Paco Memo Ochoa al América, permitió ver una actuación casi consagratoria del novato arquero Oscar Jiménez, por el cual poco daban siquiera a su favor la cascara de un cacahuate. mas el chamaco lejos de doblarse, lucio tanto en la Bombonera de Toluca el pasado domingo, que fue el elemento clave para que los capitalinos se llevasen la victoria.
Es decir ningún portero del orbe tiene seguro un puesto por tiempo indefinido, surgiendo día con día guardavallas con alas de sedas, y reflejos mas que felinos, habiéndose escrito demasiados nombres de porteros que un día fatal para ellos, tuvieron que decir adiós a organizaciones queridas y amadas.
Por ejemplo para que Antonio Carbajal llegase a ocupar la titularidad de la portería del Leon, tuvo que desplazar a aquel gran arquero como lo fue el peruano Eugenio Arenaza, que tan bien defendió su puerta, que alcanzo un doble titulo de liga con La Fiera, en aquella gloriosa década de los cincuentas.
Otro portero leyenda que perdió el puesto fue Jaime el Tubo Gómez, abriéndole el zaguán a aquella maravillad de la portería Nacho Calderon, no importando para nada que el primero referido fue base para establecer la época de campeonísimos de las Chivas Rayadas.
Y que nos dicen de Roberto el Cacho Alatorre, uno de los primeros grandes ídolos de la portería del Cruz Azul, ascendiendo inclusive con ellos hacia la Primera División, terminando por hacerle reverencia a la llegada de Miguel el Gato Marín, uno de los grandes arqueros de todos los tiempos en el fútbol mexicano profesional.
Por eso nada de facilidad para cubrir de manera titular el arco del América para Paco Memo Ochoa, ya que por lo contemplado en la gran actuación de Jiménez ante el Toluca, va a tener un real rival para beneficio total del club del América.
Ya Ochoa tiene fraguada su propia leyenda, Jimenez busca la suya y eso lo hace ser doblemente peligroso.

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