El Atlas de Riesgo y su importancia

Juan José Hernández López

Muchos desconocemos los instrumentos técnicos-legales que son utilizados por los Ayuntamientos para definir la planeación urbana, uno de ellos es el Atlas de riesgos, este instrumento sirve como base de conocimientos del territorio y de los peligros que pueden afectar a la población y a la infraestructura, esto permitiría en teoría hacer una mejor planeación segura y contar con medidas de mitigación adecuadas para reducir los riesgos.
De acuerdo con la Ley General de Protección Civil en el artículo 13 párrafo 3 señala que los Atlas de riesgo constituyen el marco de referencia para la elaboración de políticas y programas en todas las etapas de la Gestión Integral del Riesgo; con esto, se pueden establecer los diferentes niveles y zonas de riesgo y peligros con la finalidad de prevenir la construcción, edificación, realización de obras de infraestructura y los asentamientos humanos en sitios de riesgo y así se evitan daños no solo patrimoniales sino también humanos, remarcando que el artículo 84 de la Ley General de Protección Civil cataloga como delito grave si se permite lo anterior.
Por otro lado, el artículo 87 menciona que, en el caso de asentamientos humanos ya establecidos en zonas de alto riesgo, las autoridades competentes con base en estudios de riesgos específicos, determinarán la realización de las obras de infraestructura que sean necesarias para mitigar el riesgo a que están expuestas o, de ser el caso, deberán formular un plan a fin de determinar cuáles de ellos deben ser reubicados, proponiendo mecanismos financieros que permitan esta acción, pero, en ocasiones no se realizan o se tienen limitaciones para acceder a estos mecanismos. Entonces el atlas de riesgo debe ser considerado como un instrumento prioritario para la planeación urbana y rural, sin embargo al día de hoy no se le da la importancia necesaria, en el caso del estado de Puebla de los 217 municipios tan solo 37 cuentan con este instrumento, esto representa tan solo el 17.05% lo que eleva la vulnerabilidad de la sociedad en la entidad, pero esto tiene otra complicación, su actualización, si este instrumento no está actualizado para identificar y limitar los riesgos y peligros como por ejemplo, los que generan los asentamientos irregulares que se ven afectados por deslaves o las inundaciones en las zonas urbanas por las limitaciones del flujo natural, entre otros, solo incrementan las afectaciones a la población.
Para el caso del estado de Puebla la Ley del Sistema Estatal de Protección Civil no contempla una periodicidad fija para la actualización del Atlas de riesgos, veamos algunos ejemplos, el documento del municipio de Huauchinango fue publicado en el 2010 mientras que el de San Martín Texmelucan es el único con la versión más reciente del 2018, en su mayoría fueron publicados entre el 2010 y 2016.
A nivel nacional en solo 10 entidades federativas se identificó en las leyes de la materia la obligación de actualizar el atlas de riesgo, resaltando la periodicidad de Querétaro donde la obligación es mensual, después la Ciudad de México, Durango, Oaxaca, Sinaloa y Zacatecas que lo hacen semestral, México lo hace durante el primer año de cada Ayuntamiento, Morelos en los primeros seis meses de cada administración municipal y Veracruz en cada administración municipal, solo Guanajuato indica que será cada 3 años o menos y esto dependerá de las condiciones.
Visto lo anterior, es urgente se modifique la ley para obligar a actualizar los Atlas de riesgos y se considere como prioritario este instrumento dentro de la planeación urbana y rural.

*Presidente del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal
IGAVIM Observatorio Ciudadano
www.igavim.org

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