Herencia dorada

J. Antonio Marín
Enviado Diario El Mundo

Lima.- En la tribuna está el llamado mejor gimnasta de la actualidad: Daniel Corral. En el escenario Isaac Núñez, quien tomó el lugar del lesionado Corral para participar en la final de Barras paralelas de la gimnasia artística de Lima 2019. Y junto a él, también en las gradas, está su familia y su abuelo, quien desde los cuatro años lo metió al mundo de la natación.
Corral, ausente por una lesión, observa la competencia desde la tribuna. Frustrado por no poder participar, pero lleno de ánimos para el resto de sus compañeros. “Cualquiera de nosotros tiene las armas para ganar en cualquier aparato”, afirma.
Su pronóstico se vuelve realidad. Isaac Núñez es el sexto gimnasta en realizar la prueba en el aparato. Su ejecución es maestra, la dificultad alta y los jueces le otorgan 14.433 unidades para colocarse, a falta de dos competidores, en primer lugar.
Último gimnasta, y el favorito. Caio Souza de Brasil tiene toda la presión del mundo. Sus piruetas y grado de dificultad definirán la presea de oro en Lima 2019. Va de un lado a otro, sin titubear y de forma correcta. La calificación del carioca es alta: 14.366. Pero insuficiente. ¡Núñez es de oro!
Y entonces el mexicano se abraza con todos. No para de sonreír. Hace unos días desconocía cuál sería su resultado en Lima 2019. El oro, camino a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 le asegura dos cosas: la gloria panamericana y la confianza de ir por el camino correcto.