Porteros de Neptuno

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernádez

Sebastián Jurado ha escrito su nombre con letras de oro, en el poco tiempo que lleva dentro del futbol profesional mexicano, al convertirse, si la memoria no nos falla, en el primer portero del equipo de los Tiburones Rojos del Veracruz en ser premiado al final de una campaña, llevándose el Balón de Oro, con residuos de incienso y mirra, en la última entrega de los Oscares a los mejores jugadores, que cada vez son menos del balompié rentado azteca.
Y miren que la hazaña de Jurado es única, ya que estuvo de manera martirizante defendiendo la cabaña de un equipo que no supo lo que era un triunfo en el campeonato anterior, y a la vez con todo y recibir nueve goles por parte de la artillería del Pachuca, aquella su noche infausta del 13 de abril del 2019, logro tamaña entronización.
Hablándose y redactándose de una gran promesa del fútbol mexicano profesional, en donde el equipo jarocho en más de una ocasión ha mandado a cubrir su portería a porteros estupendos, aún recordando los pasos de aquel Jorge Bernal, que como en el caso de Jurado con sus grandes facultades físicas, y una notable mentalidad pintaba para grande.
Como olvidar por ejemplo el debut en el cuadro titular de los porteños de Bernal, substituyendo al expulsado Martin El Pulpo Zúñiga que era el segundo portero de los Tiburones, estando castigado una fecha atrás, Damián Grosso arquero titular del equipo referido.
De esa manera dando un notable salto, Bernal que era el tercer portero del Veracruz, apareció en el momento preciso en que Luisito Pérez jugador del Monterrey, que recibía en aquel año del 2003 a los Tiburones, se preparaba para lanzar un penal.
Y Jorge nacido en la zona caliente de Tierra Blanca, Veracruz, tuvo su primera intervención como portero titular de su equipo, nada menos que atajando el disparo a quema ropa de Pérez, que era todo un as para lanzar los penales.
Bernal con esa notable actuación ante los regios, se gano a ley la titularidad y vaya que si repitió grandes actuaciones en el marco del Veracruz, hasta convertirse en uno de los héroes predilectos de los aficionados de hueso colorado de los escualos.
Pero por esas cosas raras que tiene la vida, y el propio destino del cual nadie huye, para bien o para mal, poco a poco la carrera de Bernal se fue eclipsando debido a las lesiones que sufrió, y hoy solo queda el recuerdo de un guarda vallas muy similar a Jurado, que con un poco mas de cuerda en su cicatrizado cuerpo, hubiera sido uno de los grandes porteros no solo de los porteños, sino del propio futbol mexicano profesional.
Ahora a esperar que Jurado pacte de mejor manera con el destino. para que viva una larga y notable carrera como portero.

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