Técnicos foráneos, más incógnitas que certezas

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Orizaba

A las puertas de un nuevo torneo en el balompié nacional profesional, poco de verdad en qué confiar, sobre todo con los directores técnicos de fuera, que en su mayoría vienen a cursar el postrer examen para encontrar un buen camino en el futbol profesional.
Salvo honrosas excepciones de técnicos ajenos a tener una acta de nacimiento expedida en México, los demás son lo de menos, tipos que lograron contratos, mucho de ellos ventajosos, al tener a promotores sediciosos y balines.
Con los casos por delante en materia de técnicos foráneos pero confiables, Ricardo Ferreti, brasileño (nacionalizado), el estratega con más títulos de Liga conseguidos en unión con Nacho Trelles, mexicano por los cuatro costados a sus 102 años de vida.
Ricardo Lavolpe, con aquel golpe de suerte haciendo campeón a los Potros de Hierro del Atlante cuando radicaban en el Distrito Federal; Pedro Caixinha, una Liga con Santos de Torreón; y Diego Alonso, un título de Liga con Pachuca.
Después vienen los de la incógnita dibujada en sus banquillos. Guillermo Almada, de cuna uruguaya (Santos) con un título de liga en el fútbol de Ecuador; Leonardo Cufré (Atlas), argentino con títulos en el fútbol de Croacia según él; Javier Torrente (Monarcas Morelia), argentino, nada por aquí nada por allá; Oscar Pareja (Xolos), colombiano con cierta formación en el fútbol profesional de los Estados Unidos.
Continuando con Martín Palermo, argentino (Pachuca,) mismo caso de Michel González, el español de Pumas, pasen a ver a exjugadores famosos; Gabriel Caballero, argentino nacionalizado como mexicano, tratará de aliviar las quemaduras de La Liga de Ascenso con el equipo de Ciudad Juárez, ahora ya en el máximo circuito del balompié rentado mexicano.