Ángeles Especiales de fiesta

Paola Contreras
Cortesía

Entre risas, porras y aplausos, los niños y jóvenes que conforman el Club Ángeles Especiales de Orizaba celebraron el tercer aniversario de su fundación, en compañía de sus padres, familiares y entrenadores.
En este equipo de futbol se manejan tres perfiles: síndrome de Down, discapacidad intelectual y autismo, con la finalidad de que se integren, tengan salud y principalmente el espacio que ellos buscan.
“El proyecto nace precisamente hace tres años de la inquietud de un grupo de padres de familia de buscar el espacio para que nuestros hijos especiales hagan deporte”, expresó Lilia Cisneros, integrante de la mesa directiva del club.
Para Jesús Aguilar Cisneros, aficionado de las Chivas e integrante de Ángeles Especiales de Orizaba, el fútbol es su pasión: “Estando en la cancha me siento feliz y contento con mis amigos, me gusta el fútbol para crecer más y más. Corro, troto, a veces soy portero, a mí me gusta toda la cancha, los niños necesitan crecer, échenle ganas”.
Ellos entrenan los lunes en las instalaciones del Complejo Deportivo de Orizaba (CDO) Norte, los miércoles en las canchas de la Ferrer Guardia, y los sábados en el CDO Sur de 9:00 a 11:00 horas, de la mano de los entrenadores Francisco Morales, Juan Mateos y Adolfo Morales.
Durante esos tres días, sus entrenamientos se basan en trabajar condición, coordinación, obediencia, así como instrucciones.
“Estamos muy contentos, cuando hablamos de discapacidad es encajonarlos, pero no es así, hemos visto avances formidables, no tenemos palabras para expresarlo”, compartió Lilia, mamá de Jesús, uno de los integrantes del club.
Recordando que ya han tenido destacada participación en diversos certámenes de carácter nacional donde han demostrado la capacidad y habilidad que tienen en el futbol, trayendo un segundo y un quinto lugar en torneos celebrados en Cancún y Guadalajara, y ahora se preparan para regresar en fechas próximas a Cancún, donde afrontarán un nuevo certamen.

Sin apoyo
A pesar de que han tocado puertas no han tenido respuesta, sin embargo, no se desaniman, pues su deseo es que más padres se enteren del proyecto y se sumen apoyando a sus hijos con discapacidad.