¿Combate a la contaminación?… ¡Pura simulación!

Jesús Víctor García Reyes

Todos nos echamos la bolita en torno al tema de la contaminación ambiental. No se dejan de producir autos de gasolina y diésel, que son los mayores contaminadores de la naturaleza. Miles de autobuses y coches, se fabrican y comercializan diario. Se producen en México más autos particulares, que autobuses de pasajeros de bajas emisiones contaminantes. ¿Por qué pasa esto si es contradictorio al cuidado de la ecología?, ¿cuáles las razones que impiden tener vida sana con medio ambiente agradable?
Las razones son económicas, son capitalistas, ya que los grandes fabricantes y concesionarios de venta vehículos, son inversionistas, que les vale un cacahuate, que ustedes y nosotros, tengamos contaminación alta. Somos tan irracionales que compramos un auto, donde pueden transportarse cuatro o seis personas y, sólo viaja diariamente una. Es un gasto enorme de recursos concentrados en un vehículo, para ser usado por un privilegiado, que contaminará cada vez que lo use. Es decir nos desgracia la vida.
Los gobiernos han hecho poco respecto al tema de la contaminación y el cambio climático. No nos importa cómo se ha alterado las estaciones del año. La naturaleza se ha confundido por nuestras torpezas. Ahora resulta que la “moda” es no consumir popotes ni bolsas de plástico. Parece una moda de algunos gobiernos para “simular” que les preocupa el rescate del medio ambiente contaminado. Quede claro, que me parece buena la iniciativa de los popotes y las bolsas, pero ello no debe justificar el abandono en que se tienen los ríos de Veracruz y, en este caso Orizaba. Ríos sucios y con mal olor por la ciudad. Ríos que captan las descargas de drenajes domésticos e industriales. Aguas negras que cruzan el “Pueblo Mágico” decorándolo de manera atroz.
Ningún gobierno municipal de la región está atendiendo, en serio la problemática de la contaminación. Así mismo, no hay presupuesto para las “ciclovías” que demandan, desde hace tiempo los vecinos y colonos del lugar. “Ciclovías” muy necesarias para otorgar sus derechos a los ciclistas o bicicleteros. Ninguna autoridad municipal se preocupa por ello. Los ciclistas no importan, la contaminación tampoco. Lo que importa es vender coches de muchos cilindros para que la gente contamine más. A los capitalistas no les importa la contaminación, les importa el dinero, las ganancias, el lucro, la usura, la rapiña.
Debemos ser los ciudadanos de a pie, los ciclistas, los peatones los que impulsemos la agenda de gobierno, que nos convenga, a los cabildos municipales. Debe haber “ciclovías”, es decir espacios reservados y protegidos (con pequeñas mojoneras y señalización reflejante), colindantes con las banquetas peatonales (como en la Ciudad de México, Puebla, Querétaro, Baja California). Los ciclistas tienen derecho a circular en sus vehículos anticontaminantes, y con ello ayudar (ahora sí), al programa de no uso de los popotes y las bolsas plásticas.
La contaminación no debe tratarse cómo una “moda” para estar a “tono” con la modernidad. Debe ser un compromiso integral que abarque el retiro de autobuses de los centros históricos de las ciudades, de las calles de alta concentración de vehículos (por ejemplo, la Calle Real de Orizaba), desviándolos a periferias, a los límites del municipio. Los centros históricos son para caminar, pasear, admirar, no para los autos y camiones de pasaje.
En Veracruz no se está atendiendo el tema de la contaminación por especialistas del Instituto de Ecología de Xalapa, un centro de investigación de los más avanzados de México en materia ambiental y no se consulta a sus investigadores. No se pide asesoría profesional y técnica por los gobiernos municipales, ya que todo lo quieren arreglar, con discursos políticos. La planeación de las ciudades veracruzanas deja mucho que desear. Las ciudades tienen graves problemas de violencia y contaminación ambiental. No se está haciendo nada (solo reuniones y promesas sin conclusión práctica). No hay plantas tratadoras (de alta especificidad) de aguas negras en todo el trayecto del río desde Maltrata hasta Córdoba.
La región no tiene una política intermunicipal en materia ambiental. No hay especialistas en ecología en los gobiernos municipales, todo se improvisa, parientes y compadres, son nombrados para coordinar áreas que no conocen. La culpa la tenemos los ciudadanos que no nos comprometemos con el cuidado y planeación de los municipios donde habitamos. Los gobiernos municipales nos imponen agendas, inversiones, proyectos, nunca nos consultan. Urge construir conciencia ciudadana, profunda, que no permita imposiciones gubernamentales. ¿De qué sirven las clausuras simbólicas de cines y establecimientos dedicados a la venta de popotes y bolsas?, ¿con ello construiremos una conciencia cívica real?, ¿de qué sirve que inspectores clausuren tienditas y changarros para demostrar presencia del aparato gubernamental?, ¿sirve de algo simular que se combate con ello la contaminación de ciudades?… ¡Por Dios, hablemos claro frente al espejo!…
Cuando verdaderamente haya compromiso ecológico, se cuidarán los pocos terrenos de las ciudades. Se sembraran de flores y árboles y no de cemento. Se reciclará el agua negra de las zonas urbanas y se tendrán en las escuelas primarias y secundarias “huertos comunitarios”, para estudiarse y cultivarse, como otra materia académica. El cuidado de la ecología no debe ser “moda”, debe ser obligación ética (si es usted ateo), o moral (si es usted religioso).
Basta ya de simulaciones, de celebrar sólo una vez al año el “día de la bicicleta”, como pasa con el Día de la Madre, el padre y el niño. A los partidos políticos nunca les ha interesado el tema, sólo buscan el poder para dominar, no para transformar. Hay un partido que se llama “verde”, y que de ecologista no tiene nada (fue expulsado de la convención internacional de partidos ecologistas hace años), por proponer la pena de muerte. ¿Qué partido ecológico pide la pena de muerte?
Lo que escribimos semana a semana en la sección de opinión de Diario El Mundo, tiene la intención de que cambiemos conductas y exijamos a las autoridades responsabilidades. Urge que los cabildos se comprometan (primero estudien), cómo elaborar políticas municipales ecológicas para aplicar en la urbe. Por ello la necesidad de las “ciclovías”, por toda la ciudad, para que los vecinos hagan ejercicio, recorran y admiren la ciudad con seguridad y tranquilidad. Muchas “rodadas bicicleteras” se han hecho en la ciudad, son exigencias para que la autoridad destine presupuesto para tener esos espacios disponibles. Reforestar los megacampos, los parques municipales, el terreno de Cocolapan, con árboles que produzcan oxígeno y protejan arbustos pequeños, no sólo parques de ornato, sino parques que ayuden el medio ambiente. Las reflexiones que anotamos en este artículo pueden ayudar a mejorar la vida municipal…
Agradezco a los estudiantes de la Facultad de Sociología del sistema universidad abierta de la UV, la propuesta de tema que me hicieron hace semanas, que por tiempo y trabajo, no había podido atender. Ellos sugirieron tratar breve un tema sobre la contaminación, los popotes y las bolsas de plástico. Compromiso cumplido, atentos lectores de Diario El Mundo. Saludos.

*Politólogo (UNAM, BUAP). Catedrático. Investigador Universitario.
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