El indicador Liverpool

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Bueno pues ya vio usted todo el revuelo que se armó por los hechos ocurrido esta semana dentro del gobierno federal. Seguro leyó sobre el impacto en el tipo de cambio o en la bolsa; esto es porque los analistas usamos referencias para simplificar y poder explicar un hecho económico o una realidad financiera a través de un dato o una cifra condensada. Estas referencias se llaman indicadores y representan valores que facilitan la interpretación de un comportamiento económico o financiero mediante la estadística.
Así tenemos por ejemplo el INPC que es el Índice Nacional de Precios al Consumidor, el IPC que es el Índice de Precios y Cotizaciones de la bolsa o el Big Mac que es un indicador de la paridad cambiaria a nivel mundial que permite establecer valuaciones al comparar el precio de una hamburguesa en distintas monedas. Todos estos indicadores, le “ahorran” a usted el camino de revisar infinidad de datos mediante una foto final que puede leer de manera sencilla para saber si la cosa va bien o va mal (esa es la intención). A pesar de este simplismo a un servidor le parece que los indicadores son en efecto una suerte de fotografías, pero en blanco y negro; demasiado rígidas, sin alma, que no alcanzan a tocar al ciudadano de a pie. Por ello soy un fiel promotor de la creación de nuevos indicadores, menos complejos, que puedan “decirnos mucho más” por eso hoy le comparto lo que yo he bautizado como el “Indicador Liverpool”. Déjeme le explico su relevancia…
En 1846 Jean-Baptiste Ebrard inicia un negocio de telas en el centro de CDMX que a la postre se convertiría por allá de 1936 en “Almacenes El Puerto de Liverpool”, tienda exclusiva que se convirtió en los años 50‘s en un icono aspiracional. Los jóvenes de hoy no saben que cuando los adultos de la “Generación X” éramos niños no había tenis blancos de la marca del cocodrilo en las tiendas locales y que sólo aquellos que podían viajar y tenían un alto poder adquisitivo eran candidatos para usar alguna de las marcas que hoy día nuestros hijos pueden adquirir con nuestra tarjeta de crédito en la “Venta nocturna” más próxima bajo el chantaje de una sonrisa. Esa es una de las claves del éxito de esta cadena de tiendas.
Pues bien, Liverpool se convirtió en la última década del siglo XX en el motor de la expansión de las tiendas departamentales y ha sabido entender el perfil salarial del mexicano de clase media pues el crecimiento de sus tiendas estuvo motivado por una rectificación en su segmento de mercado objetivo, pero sobre todo en el crecimiento del crédito en México. Así Liverpool cuenta hoy con 126 tiendas que se han sumado a las 138 de Suburbia (negocio que compró en 2016) haciendo un total de 264 unidades de negocio. Cuenta con más de 4,500 empleados y utilidades trimestrales de alrededor de 1,500 MDP (2018). Domina casi la mitad del mercado de tiendas departamentales (45%) en tanto que Palacio de Hierro y Sears apenas suman juntas el 34% lo que la convierte en la infraestructura de ventas departamentales más importante del país. Orizaba, Córdoba y Tehuacán son el perfecto ejemplo del multicitado crecimiento de este gigante.
Liverpool es tenedora de más de 4.8 millones de tarjetas de crédito (sin contar Suburbia) y es justamente la expansión del crédito lo que le ha permitido crecer dentro del segmento de mercado señalado; no es casualidad que del total de sus ventas prácticamente la mitad provenga del crédito por ello esta cadena es referente para la vida económica del país, pero sobre todo un indicador de la salud crediticia del mexicano, es tal el arraigo que no por nada su “slogan” establece una relación indispensable al ser parte de la vida de los mexicanos.
En este punto usted se puede preguntar ¿Cómo construir un indicador a partir de esta posición de mercado? Considérelo de esta forma: En virtud de que la penetración de mercado es tan clara, pues el concepto Liverpool esta tan posicionado hay que aceptar su importancia motora en el crecimiento económico nacional. Debe usted tener presente que en este país el crecimiento se revisa en 3 sectores: El primario, el secundario o industrial y el terciario o de servicios. Este último, el de servicios ha mantenido a flote la economía nacional de la mano del consumo (por encima de los dos primeros) cuando menos la última década. Pero ojo en este punto: Entre los motivadores del consumo encontramos que el crédito ha sido el “corazón” de ese crecimiento; básicamente bajo dos mediciones: Ventas automotrices y ventas departamentales, así que aplique usted un sencillo silogismo: Si el crédito mantiene el consumo nacional y éste mantiene el sector servicios permitiendo que este sector a su vez mantenga la economía nacional, entonces Liverpool es un motor de la economía nacional, así de simple.
Así entonces el “Indicador Liverpool” se puede entender mediante esta condicionante: -Si a Liverpool le va bien a la economía le va bien y viceversa. Entendido esto, le hago saber que este indicador nos dice hoy día que la contracción de la economía nacional es evidente, estamos delante de una desaceleración, pero lo mío no es discurso sino datos: El sector primario sobrevive, el secundario está en recesión y el sector terciario ha venido también desacelerándose justamente porque el crédito vive momentos complicados por el crecimiento de las carteras vencidas a causa de menores flujos de efectivo en los hogares, menor ocupación laboral y una política monetaria restrictiva que tiene las tasas de interés muy altas, en niveles de 2008.
Esto es, el “Indicador Liverpool” nos dice que el consumo está desacelerando, que el crédito se está contrayendo y que si el dólar se aprecia usted sentirá el impacto en los precios de las mercancías importadas, por ello es urgente que Banco de México encuentre la vía para reducir las tasas de interés, es preciso que la inflación se desacelere, que existan condiciones para que el tipo de cambio se mantenga controlado porque esto permitirá que se recupere la confianza del consumidor, pero lamentablemente esto no está ocurriendo, el crecimiento para 2019 apenas alcanzará para 1% y eso es algo que el “Indicador Liverpool” está avisando. Créame. Por cierto ¿Ya fue usted a pagar su tarjeta?

*El autor es director de análisis y docencia económica en SAVER Laboratorio de ideas. Es académico y conferencista.
Twitter: @SAVERThinkLab

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