Afecta al ambiente alza poblacional

Alejandro Aguilar
El Mundo de Córdoba

En 25 años, el número de viviendas en Córdoba aumentó en casi un 93 por ciento. Mientras en 1990 había 32 mil casas, para el año 2015 se elevó a 61 mil 746 con un promedio de 3.5 habitantes por vivienda, crecimiento que ha implicado un impacto al medio ambiente.
En ese mismo lapso, la población se elevó de 150 mil 454 a 204 mil 427 habitantes y de acuerdo con el Plan Municipal de Desarrollo Urbano, el crecimiento urbano rebasará los servicios e infraestructura que actualmente puede ofrecer Córdoba, que cuenta con 196 colonias, 21 congregaciones y rancherías, así como 31 fraccionamientos y unidades habitacionales.
En entrevista con el biólogo y gestor ambiental Guillermo Montealegre Quintero, en la región de Córdoba, que incluyen los municipios circunvecinos de Fortín, Amatlán, Yanga y Tomatlán, principalmente, se cuentan alrededor de 600 mil personas, en la que cada habitante representa el consumo constante de agua y otros recursos naturales para su supervivencia.
“Cada día tienen que consumir alimentos, tienen que bañarse, generan residuos y en otros casos buscan viviendas nuevas y todo esto en su conjunto desde luego que impacta al medio ambiente.
Si una persona quiere una casa entonces esa vivienda necesita cimientos, esto es piedra que lo toman de un banco de piedra, el cemento de una fábrica que los toma de un banco de arena, la varilla hay que explotar una mina, los ladrillos se toma tierra, todo esto son recursos naturales”, ejemplificó.
Señaló que una familia hoy en día gasta mil 200 litros de agua por día, que en el caso de Córdoba el tema del abastecimiento de dicho recurso se ha agudizado en épocas de estiaje, por lo que consideró que el crecimiento poblacional sí tiene un impacto al medio ambiente.
“El hecho de que las ciudades crezcan es que también crecen sobre áreas cultivadas, y pueden hacerlo sobre cultivos de caña, café, vegetación natural, sobre masas naturales arbóreas. Las ciudades y la población van creciendo y se van comiendo esa naturaleza”.
Externó el entrevistado que para disminuir este efecto negativo ante nuestro entorno natural, las empresas, inmobiliarias e instituciones públicas deben seguir los lineamientos de impacto ambiental y sustentabilidad antes de levantar cualquier obra.