Hasta luego

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernández

Diego Armando Maradona cierra con algo mas que un zipper en el alma, su larga trayectoria siempre de la mano y a veces de la garra del futbol profesional, habiendo sido México el sitio casi parecido al cementerio de elefantes, dejando sus colmillos de puro marfil, a veces desteñido por los golpes bajos, el Petiso que tal parece que ahora por un buen tiempo solo le prestara atención a su salud, demasiada precaria en la actualidad, por lo cual dejó de ser el entrenador del equipo de los Dorados de Sinaloa, ahí en el pleno infierno del propio futbol mexicano profesional.
Maradona librando batallas enconadas contra la mala salud física, y sobre todo por aquellos excesos que en mas de una ocasión fuera de la cancha, que amenazaron con destruir para siempre su propia carrera profesional de primera figura en el deporte emperador, escogió nuestra nación para librar su mejor batalla, tal vez la más enconada, por lo cual su viable victoria, le terminó dando más fuerzas para la lucha cotidiana, en donde el futbol ha sido la parte intrínseca de su existencia.
No tomando el mando de un equipo famoso en el balompié azteca rentado, sino en ese propio averno, tan de el conocido, en esa Liga de Ascenso, en donde hay que decirlo de notable manera, se convirtió en la grúa fabulosa para levantar pasiones e interés, dentro de un circuito al cual nadie le tiraba un triste lazo.
Pero el nombre de Diego Armando Maradona fue el ábrete sésamo de la cueva encantada, para que millones de ojos se posaran en lo que sucedía en el descenso, habiendo terminado por ser una especie de rey en la corte de los milagros.
No yéndose a terminar sus luchas particulares hacia Argentina con las manos vacías, ni nada que se le parezca, habiendo llevado a dos grandes finales a los Dorados, en donde el gran pez no pudo con el trabuco formado por el equipo de San Luis Potosí ahora con el ole otorgado por el Atlético de Madrid.
Maradona se va con la frente en alto, mas alto inclusive que cuando conquisto la Copa del Mundo en el inolvidable México 86 con uno que otro truco sucio,
Hoy su lucha fue limpia, cristalina y hasta ejemplar. Retornó a México con muchas dudas y ofensas, y hoy se va siendo casi un héroe de película cara.

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