‘Ser padre es una bendición’

Adriana Estrada
El Mundo de Orizaba

Desde hace casi ocho años la vida de José Alfredo Arroyo Quevedo cambió radicalmente, pues un pequeño niño formó parte de su responsabilidad y se convirtió en la bendición más grande que pudo tener.
En el Día del Padre se debe reconocer a los hombres que son polifuncionales, como Alfredo al que Dios, le encomendó al pequeño Uziel quién es su “todo”.
Para Alfredo su hijo es la bendición más grande que puede tener, por el que cada día asume retos, aunque esto signifique dejar de verlo de lunes a viernes, sabe que al llegar el fin de semana podrá volver a abrazarlo para continuar escribiendo su historia familiar.
“Para mí es una gran responsabilidad mi hijo, pues cuando llegó tenía una vida desordenada, vivía en la fiesta, Uziel llegó a mi vida a los siete meses de nacido y me hice responsable, lo que agradezco a Dios porque es una gran bendición que me dio y que llegó a iluminar mi vida y ha sido el gran amor que yo esperaba”, dijo Alfredo orgulloso.
Señaló que jamás cambiará por nada la historia de vida que ya ha escrito al lado de su hijo, y si Dios le preguntara sobre esta responsabilidad él volvería a escoger a Uziel, pues es un niño travieso pero con mucho amor, con él que ha disfrutado cada momento y aventura que han emprendido juntos.
Su responsabilidad ha sido ser formador, ejemplo y proveedor, pues es el único sosten con el que cuenta Uziel, aunque reconoce el apoyo de sus padres quiénes lo han apoyado en la educación del pequeño.