El Turismo: las limitaciones que no se visualizan

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El Plan Nacional de Desarrollo establece dentro de sus objetivos, posicionar a México como un destino turístico, competitivo, de vanguardia, sostenible e incluyente, incluso se propone desarrollar un modelo con enfoque social que democratice los beneficios del turismo, generando una mayor derrama económica en las comunidades locales, además, tiene la intención de continuar con la consolidación del modelo sostenible, con el propósito de promover el ordenamiento y el entorno natural como base de la atracción, sin embargo, los análisis desde lo local no han reconocido sus necesidades ni las del territorio, ni mucho menos han vinculado el fortalecimiento con otras dependencias y servicios para el desarrollo integral.
En esta ocasión solo hablaremos de dos escenarios, el primero de ellos se refiere a la inseguridad, un municipio con incidencia delictiva marcada minimiza el atractivo turístico aunque no es una limitante, en este caso lo que menos debe considerarse es tratar de ocultar la problemática, por el contrario la responsabilidad debe incluir la situación y la base turística que en conjunto incluya las acciones preventivas.
En el 2017 el turismo aportó 8.8% al PIB, contribuyendo más que otros sectores de la economía, lo que deja de manifiesto que no se cierra este sector en su totalidad ante el delito, pero minimiza otros sectores que buscan el impulso y el desarrollo particular y artesanal de su identidad. El segundo escenario corresponde a lo sostenible, se estima que en el 2015 el 24% de los visitantes internacionales realizaron al menos una actividad relacionada con el turismo de naturaleza, aquí retomaremos el Programa de Turismo Sustentable en México, anteriormente llamado Programa Agenda 21 para el Turismo Mexicano, en este, se planteaban tres grandes estrategias para trabajar en diferentes aspectos el desarrollo sustentable de la actividad turística.
El primero de ellos realizaba un “monitoreo y evaluación de la sustentabilidad turística” el cual era un instrumento de investigación que permitía medir y monitorear las condiciones de cada destino turístico en relación a cuatro temas: Medio Ambiente, Entorno Socioeconómico, Turismo y Desarrollo Urbano, el segundo reconocía la “implementación de la Agenda Intersectorial de Sustentabilidad” derivado de las principales áreas de oportunidad detectadas en los destinos y el tercer definía la “promoción de mejores prácticas en empresas y destinos turísticos” con la finalidad de impulsar certificaciones ambientales en empresas y destinos turísticos, por una parte con la Procuraduría de Protección al Ambiente (PROFEPA) y por otra con la Certificación Australiana EarthCheck y la verificación Rainforest Alliance, sin embargo, no se le dio el seguimiento correspondiente y la importancia necesaria al programa para su desarrollo.
Lo anterior deja en claro, que retomar la visión del turismo sostenible desde lo local es urgente, pero no solo debe enfrascarse en la promoción de su atractivo natural o en el desarrollo de propuestas de infraestructura, sino por el contrario, debe buscar primeramente el fortalecimiento de los servicios y necesidades de la localidad con una vinculación de todos los sectores para alcanzar un espacio sano, sostenible y seguro. Juan José Hernández López Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal IGAVIM Observatorio Ciudadano www.igavim.org

 

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