El otro lado de la moneda

A Manera de Comentario
Tomás Setién Fernández

El seleccionado mexicano de fútbol también ha ganado algún juego de volados al propio destino, dentro de la marca de penales a su favor, significando mas de uno el salvoconducto a hechos prodigiosos, que inclusive quedaron asentados en la historia grande de nuestro propio balompié rentado.
Por ejemplo en el Mundial de Chile 62. el seleccionado mexicano lograría su primer triunfo en esa clase de eventos, venciendo a su similar de Checoslovaquia tres goles por uno, llegando un tanto por la vía del penal, sabiamente ejecutado por Héctor Hernández, aquel que nunca fallo una pena máxima en su vida, su penal anotado en el minuto noventa, sellaría el triunfo mexicano sobre la selección que resultaría al final, subcampeona del orbe.
Y que nos dicen del penal lanzado por Gustavo El Halcón Peña, sobre la meta del seleccionado de Bélgica, que permitió por vez primera el pase de alguna Selección azteca hacia una segunda ronda en Mundiales.
Todo originado en aquel juego eminentemente dramático, verificado en la actividad de la primera ronda en el México 70, habiendo engañado un artístico clavado, llevado al cabo con arte por Javier el Cabo Valdivia, confundendo al arbitro central de cabo a rabo.
Peña, que en ese entonces era el símbolo máximo del seleccionado mexicano, sin ninguna clase de nervios tomo el esférico, y batió en toda la extensión de la linea al arquero Christian Piot en el minuto 14, después el partido se convertiría en un martirio para la zaga y el arquero mexicano Ignacio Calderon, que soportaron el temporal sin sufrir daño alguno.
Por cierto El Halcón fue Director Técnico en alguna ocasión de los Azucareros de Córdoba, en donde no tuvo mucha suerte en los resultados deportivos, pero si un gran arrastre de publico y de añoranzas a su lado, eso cuando el fútbol profesional en nuestros lares vivía su mejor momento, y no como en tiempos actuales, como cuando nos podemos quedar ya sin nada dentro del balompié rentado mexicano.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz