Mezcla de aromas y arte

Pablo Salas
Cortesía

El mercado de artesanías de Orizaba fue inaugurado el 15 de mayo del año 2015, con la finalidad de albergar los puestos ambulantes dedicados al arte; cuenta con una capacidad para 200 artesanos.
La mayoría de los productores tienen un impulso y amor por el arte, la naturaleza, y la cultura, su amor es plasmado en cada detalle realizado. Como ellos lo dicen: todo es elaborado con amor y esmeró, son piezas únicas.
Principalmente se busca la armonía con el medio ambiente, muchos locatarios su materia prima es reciclable y ecológica, otros más buscan en la naturaleza resaltar su belleza.

Todo reciclado

Vasos y tarros fabricados de botellas recicladas, cortados y hechos a mano en un taller casero; esta es una de las formas de aprovechar desechos de vidrio; José Armando Esteban encontró en unos de sus pasatiempos un estilo de vida.
Esteban ecológico, lleva por nombre su puesto, esta idea nació hace tres años cuando él y su hermano se dieron cuenta que el restaurante donde trabajaban salían muchas botellas que iban a dar a la basura, en un inicio con la técnica del hilo cortaban el vidrio, después emprendieron este negocio con un taller especializado; botellas de cerveza, de vino y de alcohol, encuentran un segundo uso.
Los vasos se encuentra en casa de cuatro piezas, su costo es de 90 pesos y los tarros de 50 pesos, su proceso de elaboración es de al menos tres días desde el cortado hasta pulirlos.

Dulces y chocolates

El chocolate siempre ha sido representativo y distintivo en Orizaba, cuna de una de las grandes empresas chocolateras del país; y dentro del mercado de artesanías no podía pasar desapercibido.
Chocolate puro y sin químicos, su elaboración es a través de un molino casero y agregando canela y almendras para darle un toque especial, sus precios son accesibles al público, valen únicamente 10 pesos.
Dulces deshidratados como arándanos también podemos encontrar en el puesto Cholateo de Mónica Sánchez.

Alambrismo y cuarzo

Antonio Ramírez inicio su puesto hace más de 30 años en nuestra ciudad, aún recuerda los tiempos donde era difícil establecerse y encontrar un espacio para exhibir el arte que tanto le apasiona, el alambrismo y el cuarzo.
Su puesto se llama Gamaliel, los únicos materiales que se emplea para realizar estás piezas artesanales son unas pinzas esmeril y principalmente las manos del artesano, el tiempo de fabricación puede ser un tanto incierta, en ocasiones son días, meses o solamente horas.
“Tengo piezas para todos los bolsillos, puedes encontrar pulseras, anillos desde 10 pesos hasta figuras de cuarzo talladas a mano en 800 pesos; en general la gente valora y aprecia mi trabajo, eso me es muy gratificante” dijo el artesano.

Plantas y color

Rosas de múltiples y bellos colores, cactus miniaturas y vírgenes de piedra, son las artesanías expuestas por los indígenas del pueblo de Ixhuatlancillo.
Virgen Flores Nicolasa con su vestimenta típica, expone a diario sus cactus miniaturas en macetas pintadas a mano, sus rosas decoran con armonía su local, ella con gran dedicación y empeño detalla cada centímetro de sus plantas miniaturas.
“No gano mucho dinero, pero me gusta lo que hago; todos los días me levanto temprano para recortar mis plantitas y rociarlas con agua” comentó la artesana.

Familia de artesanos

Samuel Ramírez y Herminia de los Santos, son una pareja de artesanos provenientes del municipio de Soledad Atzompa, diariamente se trasladan de su comunidad hasta la ciudad de Orizaba, el recorrido es largo, en ocasiones de hasta dos horas; otras ocasiones más se quedan a dormir en sus puestos.
“Toda la vida he trabajado de artesano, me gusta mi trabajo aúnque aveces no gane mucho dinero o venda poco; pero me siento contento” dijo Samuel.
Ambos tienen un puesto de artesanías dentro del mercado, Samuel vende sillas, mesas, juguetes y guitarras de madera; todo lo elabora a mano, cuenta con muy pocas herramientas, tan solo un serrucho, martillo y una pulidora de mano.
La elaboración de productos en ocasiones es muy tardando puede durar desde unas cuantas horas hasta días, lo más vendido son las sillas y los juguetes. Los precios oscilan entre en los 200 y 600 pesos.
Su esposa la señora Herminia de los Santos, se dedica a elaborar todo tipo de indumentaria y accesorio de lana virgen; mañanitas, morrales, calcetines, abrigos, ponchos entre otros más.
El tipo de elaboración depende mucho de la prenda, existen ponchos que requieren al menos de cuatro meses para tejerse, todo el proceso es mano.
La pintura es natural, extraída de plantas y hierbas, la cual se calienta a una alta temperatura para expulsar su color y de esta forma ser aprovechada para decorar las piezas.
“Todo lo pinto a mano, los colores son naturales, los extraemos de plantas y hierbas del monte” dijo Herminia.
El mercado de artesanías es un lugar donde seguramente encontrarás algo de tu agrado, de esta forma contribuyes a la economía de los artesanos y a la ecología del planeta.
Las puertas están abiertas para todos los visitantes en un horario de 10:00 horas de la mañana a las 20:00 horas de la noche de lunes a domingo.