Sin miedo al éxito

Gabriel Quintana
El Mundo de Córdoba

El deporte no tiene límites cuando te propones un objetivo. Esa fue la visión que tuvo Jessica Contreras Castelán en el momento que decidió activarse y elegir a la natación como el deporte que le permitiría mejorar su estado de ánimo pero sobre todo su salud, y de paso ser ejemplo para otras personas con síndrome de down que no existen barreras cuando hay determinación.
Su entrenamiento inició desde hace ya tres años, y como todo deportista que inicia en la natación, comenzó desde cero, aunque a diferencia de otros, ella sólo podía entrenar cuando la temperatura era cálida, con la intención de evitar alguna enfermedad. Pese a esto y a que sólo pudo nadar algunos meses en su primer año; en el segundo regresó con más fuerzas al grado que su crecimiento fue destacable.
Comenzó nadando en una alberca pequeña, donde podía ponerse de pie, todo esto para tener mayor confianza al momento de realizar sus movimientos, explicó la profesora Antonieta Serrano Romero, quien además agregó que esto le permitió tener su primer contacto con el agua de manera agradable pero sobre todo que fuera para ella un momento inolvidable. Y es que ella físicamente tiene ya 27 años cumplidos, pero su mente aún tiene a una pequeña de seis años.
“Vamos a hacer tres años, son periodos muy cortos porque en la primavera y verano es cuando ella tiene la oportunidad de nadar. Y ya en el inicio del otoño e invierno, preferimos parar para retomarlo de nueva cuenta cuando el clima es cálido. Son los procesos que desde el principio establecimos, porque Jessy es propensa a enfermarse en clima fresco”.
Agregó “Iniciamos con Jessy el proceso de la maduración motriz gruesa desde cero, que incluye el movimiento de patada, la brazada y la respiración. Al interrumpirse los procesos como lo mencioné anteriormente provocó que nos tardaremos más, pero afortunadamente ya logramos alcanzar este paso ya hora nos vamos a enfocar en competir. Antes ella realizará un demostración pedagógica lo que es el aprendizaje motor en el agua”.
Explicó Serrano quien se dijo motivada por todo lo que ha podido avanzar esta alumna de Aquactiva, quien sin duda es todo un ejemplo, incluyendo que ya logra nadar la alberca de los 50 metros sin ayuda, e inclusive en estos últimos días; ha logrado ya nadar y completar dicho trayecto sin flotador.
“Los procesos que Jessy ha alcanzado en la esfera motriz, la esfera afectiva y la esfera cognitiva, ha sido satisfactorio pese a que ha llevado su ritmo ya ha cumplido el proceso de aprendizaje”, sentencia.